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solita sin marido

Publicado por fercho212 en Enero 20, 2009

El relato que les contaré, me ocurrió cuando fui a despedir a mi esposo al aeropuerto, y lo que sucedió luego de que su avión partió.

Debido al trabajo que realizaba mi marido, yo ya estaba acostumbrada a sus continuos y sorpresivos viajes. De un momento a otro su jefe le indicaba que debía abandonar la ciudad, y esta situación me daba cierta libertad para poder salir a algún lado cuando él se ausentaba de la ciudad.

Fue así que una tarde que me encontraba en la oficina, recibí la llamada de mi marido, pidiéndome que llegara rápido del trabajo para llevarlo al aeropuerto. Llegué lo más rápido que pude, y no me dio tiempo ni para cambiarme de ropa. Además de eso yo tuve que ir conduciendo el coche, porque mi marido se ponía muy nervioso cuando debía viajar.

Al llegar se registró en el counter, y me dijo que fuésemos al restaurante del aeropuerto a tomar un café. Estando ahí se puso a revisar unos documentos y casi ni me hablaba, por lo que yo comencé a mirar a la gente que había alrededor. Pude ver que en una mesa que se encontraba al frente de nosotros, había un par de hombres jóvenes. Ellos me miraban con descaro, aprovechando que mi marido les estaba dando la espalda.

Yo estaba vestida como siempre voy a la oficina, y en ese momento tenía puesto un conjunto, de chaleco y falda color crema, además de una blusa blanca. La falda era corta como las que siempre uso, y tenía puestas unas pantyhose cubriendo mis piernas, las cuales eran el centro de atención de los que tenía al frente. De pronto mi marido me dio el teléfono del hotel donde se hospedaría, y me dio también algunas recomendaciones.

Mientras escuchaba a mi marido, de vez en cuando volteaba hacía donde estaban ellos, y vi que uno movía la boca como tratando de decirme algo. Me estaba poniendo un poco nerviosa, ya que si mi esposo se daba cuenta que me estaban coqueteando, empezaría nuevamente con la cantaleta de que uso faldas muy cortas, y que me gusta provocar a los hombres con eso.

De pronto por el altavoz anunciaron la salida del avión, y nos paramos para ir hacia la puerta de embarque. Pude notar que los chicos que habían estado mirándome, se pararon también. Supuse que viajarían en el mismo avión, y en verdad era una pena que se fueran, ya que ambos eran muy guapos y grandes como a mí me gustaban.

Mi marido me dio un beso de despedida en la mejilla, ya que no era muy cariñoso. Cuando estuvo dentro me hizo adiós con la mano, y mientras yo le respondía voltee la cabeza a un costado, y vi que los dos chicos también movían sus manos como despidiendo a alguien. Me di cuenta que le decían adiós a mi marido, y no pude aguantar y comencé a sonreír de su ocurrencia.

Cuando me disponía a irme de ahí, uno de ellos se acercó y me dijo que me había estado observando en el restaurante, y que le permitiera decirme que era una chica muy linda. Le agradecí el cumplido, y ambos me solicitaron que aceptara tomar una copa con ellos. Como no tenía nada que hacer después, acepté acompañarlos y volvimos al restaurante donde habíamos estado.

Ya ahí conversábamos y pude notar que su conversación era muy amena, y en un momento uno de ellos propuso hacer un brindis por mi dentista. Cuando le pregunté que porque por mi dentista, él me respondió que yo tenía los dientes más perfectos que nunca había visto.

Por lo visto estos dos eran unos expertos en hacer sentir bien a una chica, y los invité a mi casa para seguir la conversación. Ellos aceptaron de buen grado, y nos fuimos los tres en mi coche. Cuando nos dirigíamos a mi casa, sentía sobre mis piernas las miradas del que tenía al costado, y yo tenía las piernas un poco separadas para utilizar los pedales. El que estaba en el asiento de atrás, se acercaba hacía delante, seguramente para poder ver mis senos a través del escote de la blusa.

Llegamos al edificio donde vivo, y subimos las escaleras hasta el tercer piso. En todo momento yo iba delante de ellos, y seguramente podían apreciar mis piernas mientras subía. Mi falda no era tan corta como para que pudiesen ver por debajo de ellas, pero seguramente habrían apreciado buena parte de mis muslos desde su posición.

Cuando llegamos a mi puerta saqué las llaves de mi cartera, y al parecer el sonido de estas, hizo que la chismosa de mi vecina saliera para ver quien había llegado. La saludé y mis amigos también, y la malcriada no se digno en responder, y se metió a su departamento nuevamente. Esperaba que no le fuera con el cuento a mi marido, de que estaba metiendo hombres a mi casa en su ausencia.

Al entrar los invité a sentar en la sala, y serví unos tragos para los tres. Me sentía bien ya que estaba acompañada, y mucho más ya que era compañía masculina. Puse música y después de un rato parecíamos grandes amigos, y ellos en todo momento me piropeaban y me hacían sentir muy bien. El que estaba sentado a mi costado, en un momento me acarició la oreja y yo le dije que no hiciera eso porque me daba cosquillas.

El que estaba al frente mío, me miraba como si me desnudara con los ojos, y no era que yo quisiera que algo sucediera, pero con la dieta rigurosa de sexo a la que me tiene acostumbrada mi marido, no es fácil disimular lo que una siente cuando un hombre te pasa la mano.

Nuevamente el que tenía al costado, puso su mano en mi pierna izquierda y apretó mi muslo, de tal forma que me puse caliente de solo pensar que tenía a esos dos chicos para mí. Algo desinhibida por el licor, les pedí que me dijeran sinceramente que cosa deseaban hacer. El que estaba al frente mirándome a los ojos me dijo, Yo lo que más quiero en este momento es lamerte el ojete ricura. Sus palabras hicieron que los colores se me subieran al rostro, por la franqueza de su pedido.

De pronto el que estaba a mi lado, me abrazó dándome un beso en la boca, y debido al apretujón que me dio yo separé un poco mis piernas, para que el que estaba al frente, pudiera ver por en medio de mi falda. Poco a poco desabotonó mi chaleco y mi blusa, quedando a la vista mi sujetador. Sus manos amasaban mis pechos, y el otro se acercó a mí para acariciar mis piernas y poner su cabeza entre ellas. Me besaba encima de las pantimedias, y podía sentir su boca que trataba de comerse mi coño con todo y braguitas.

Mientras uno me acariciaba y me besaba, el otro aprovechaba para desnudarse.
Poco a poco nos fuimos quedando sin ropa, y pude ver sus vergas gruesas ansiosas de penetrarme. Estando echada en el sillón uno de ellos me empezó a lamer la concha, mientras yo me metía la verga del otro a la boca. Sentía mis fluidos vaginales salir, mientras el que estaba entre mis piernas, chupaba y jalaba los labios de mi vulva.

El placer que en ese momento sentía, solo podría ser superado en el momento en que me penetraran, así que al que me chupaba lo jalé del cabello, para que subiera y me clavara con su tranca de una vez. Él entendió mis deseos, y puso la cabeza de su verga en la entrada de mi concha, y me la empujó de un solo envío. Mientras me bombeaba yo seguía lamiéndole la verga al otro, logrando con esto sentir un orgasmo que me provocó risa y llanto a la vez.

Daba gracias por el tipo de trabajo que tenía mi marido, ya que así yo podía gozar de cuanto macho supiera como lograr que le abriese las piernas.  Les dije que fuésemos a mi cama para estar más cómodos, y los tres nos dirigimos a mi habitación. Yo caminaba de espaldas y con cada una de mis manos les agarraba sus vergas, dirigiéndolos hacia el interior de mi cuarto. Estando ahí hice que uno de ellos se echara boca arriba, y yo me senté sobre su verga mirándolo de frente.

El otro se situó detrás de mí de rodillas, y puso su verga entre mis nalgas. En ese momento empecé a cabalgar sobre la verga que tenía dentro, y mis tetas empezaron a bambolearse para arriba y para abajo. El que estaba detrás mío, me abrazó agarrando mis tetas y las apretó fuertemente.
Le dije en ese momento que me penetrara por el culo, y puso la punta de su verga en mi ano, empujándola y haciéndome doler. El dolor que sentí no me importó, y seguí aguantando hasta que la tuve dentro. Me incliné un poco hacia delante, y así empezamos a movernos rítmicamente.

Nuestros cuerpos sudaban, y yo gozaba con la culeada que me estaban dando en ese momento. Al momento de elevarme, sentía como corrían las vergas casi al punto de salirse, y nuevamente me sentaba haciendo que entren hasta el fondo de mi concha y mi recto.

De pronto sentí que tendría otro orgasmo, y al parecer ellos también estaban por eyacular, así que empezamos a movernos rápidamente hasta que nos corrimos los tres en medio de jadeos de placer. Nos quedamos así un momento, y cuando me moví para recostarme, sentí que me chorreaba la leche que me habían dado. Vi que en la punta de sus penes había rastros de leche también, así que decidí limpiarlas chupándoselas.

Se quedaron toda la noche, y seguimos gozando hasta que se nos acabaron las fuerzas. Se fueron a las 6 de la mañana para que mi vecina no se diera cuenta que habían estado conmigo. Ya en mi cama me quedé pensando que si mi marido me diera el placer que yo tanto deseaba, no tendría la necesidad de ser tan puta con los hombres, ni de hacerlo cornudo.

Mientras cavilaba en mis pensamientos, llamó mi marido para ver si había alguna novedad, y le dije no y que solo esperaba que volviera pronto para que descansara, y viera su televisión. Me dijo que era una reina y colgó. Él regresaría luego de dos días, y mientras me dormía pensaba en lo que haría esos días en que estaría solita.

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cuestion de tamaño

Publicado por fercho212 en Enero 3, 2009

Lo que voy a relatar ocurrió al año más o menos de haberme casado; la verdad que no puedo quejarme de mi matrimonio por que mi marido es muy bueno, fue mi primer novio y nos casamos muy enamorados, enamoramiento que continua hasta la actualidad.

Tengo una amiga llamada Liliana con la que tengo un trato relativo, digamos que no es del todo amiga pero nos frecuentábamos bastante, ella se hizo de novia y comenzó a traer a  a su novio a mi casa; con el tiempo se desarrollo un cierto trato entre las dos parejas aunque mas que nada conmigo por que mi marido es viajante y esta muy poco en casa

Me di cuenta q las cosas entre Liliana y su novio no andaban muy bien, me llamaba la atención por que el parecía muy bueno con ella. Una vez se me ocurrió preguntarle a mi amiga y me contó que no podía tener buen sexo con el por la descomunal verga que tiene de 30 cm. aprox. y de un grosor terrible; como ella es muy estrecha cada vez que él la penetraba le hacia doler tanto que antes de que el pueda acabar lo hacia salir de encima de ella esto hacia que ninguno de los dos pudiera gozar plenamente

A mi me pareció poco creíble su versión de la historia, consideré mas histeriqueada de ella que otra cosa pero lo concreto fue que el trato de ella hacia él era cada vez peor, yo lo veía al pobre muy triste incluso venia a mi casa solo y hablábamos mucho, ahí tuve la seguridad que el era la victima de las locuras de mi amiga y que no lo estaba valorando

Debo reconocer que me daba curiosidad lo que me contó Liliana sobre lo dotado que era su novio y aunque no era muy lindo tenia el  cuerpo muy bien formado, morocho, estatura, media, nariz ancha, labios gruesos, manos grandes, es decir todas las características que el mito popular atribuye a los bien dotados; se le notaba siempre un bulto muy grande sobre todo cuando me miraba ya que a diferencia de su novia que es morocha y flaca yo soy rubia, tengo el cuerpo del tipo guitarron, con curvas, lolas y cola bien grandes y cintura de avispa.

Un día el llego muy mal de una discusión fuerte que había tenido con su novia; estaba realmente triste, incluso tenia los ojos llenos de lagrimas y se lo notaba con mucha bronca. Yo lo hice pasar le di café y lo escuche para que se desahogara contándome, como lo vi tan mal en un momento le di un abrazo, el me apretó muy fuerte  y me dio las gracias por mi comprensión; estábamos los dos parados y sentí como su bulto crecía apoyado contra mi, increíblemente también me paso lo mismo, mi temperatura subió al primer contacto, del abrazo pasamos a acercar muy despacio nuestras bocas hasta terminar en un beso muy profundo y apasionado; me dijo en ese momento “desde que te conocí que te tengo unas ganas bárbaras” y nos seguimos besando sin parar; yo le dije “no podemos yo soy casada y amiga de tu novia”. El estaba de camisa y short porque hacia calor y yo tenia un pantalón ajustado y una remera que de inmediato me saco sin dejar de besarme al mismo tiempo, el se desprendía la camisa bajaba besando mi cuello desabrochándome el corpiño; mis tetas se habían puesto muy duras salieron disparadas y el las beso con mucha dulzura y sensualidad luego volvió a subir hasta mi boca y continuamos con los besos de lenguas mientras me agarraba de los glúteos apretándome contra el cada vez mas y así fuimos para el dormitorio.

Cuando quedamos los dos desnudos en la cama pude ver que su verga era descomunal y estaba durísima; sin dejar de besarnos se subió encima mío y cuando me la empezó a meter yo grite como nunca, era una mezcla de dolor y placer que jamás había sentido; a medida que iba entrando con cada empujón esas dos sensaciones eran mas fuertes y me dijo “no te imaginas cuanto hace que no puedo tener una buena descarga porque la cornuda  siempre me hace salir cuando me estoy calentando dice que le duele” y yo le dije “estoy caliente como nunca en la vida, cogeme, cogeme, me estas reventando la concha y me encanta” una vez que estaba toda adentro comenzamos a movernos como animales y gritábamos muy fuerte; tuve dos orgasmos seguidos y me di cuenta que el también estaba por acabar; lo apreté con fuerza y nos besamos a fondo; sentí el primer chorro de su semen hirviendo dentro mío que se sucedió con otro y otro y no paraba de inseminarme, jamás pensé que alguien pudiera tener tanta leche; mi vagina rebalsaba por los bordes cada vez que el se movía.

Se quedo adentro mío unos minutos, nos seguíamos besando dulcemente y le dije “fue el mejor polvo de mi vida, nunca me calenté tanto; tu novia es una entupida por lo q se pierde” eso pareció excitarlo de nuevo; su verga siempre dentro de mi concha se puso dura otra vez, nos besábamos mas y mas, empezamos el segundo polvo, esta vez con mas placer porque su verga de desplazaba mejor en mi en mi vagina al estar llena de su acabada; me calenté tanto que me subí arriba de el sin dejar de besarlo en ningún momento, mis tetas se aplastaban contra su pecho y parecían a punto de explotar, el me agarraba del culo y me apretaba lo q hacia que la verga entre en su totalidad, sentía que mi concha se desgarraba con semejante pija,  en un momento pensé que íbamos  romper la cama por la forma en que nos movíamos; le dije a los gritos “sos el mejor, sos incomparable, cogeme, cogeme, cogeme” en un momento es paso nuevamente arriba mío y acabamos juntos llegando el éxtasis total; jamás en mi vida había gozado tanto; nos seguimos besando y sentía su semen entrando otra ves hasta la ultima gota y sin dejar de abrazarnos nos dormimos por algunas horas con la tranquilidad de que mi marido no volvería.

Cuando nos despertamos el me trajo de la heladera algo frío para tomar y me trato muy dulcemente, enseguida nos metimos en la ducha y nos bañamos juntos, me encanto enjabonarlo, sobre todo su tremenda verga que con mis toques y caricias se ponía poco a poco mas y mas dura; el me acariciaba  las lolas y me abrazaba de a momentos, nos besábamos mucho, fue muy lindo todo eso y sirvió para reponernos un poco además de haber dormido unas horas. Al salir de la ducha yo seque todo su cuerpo y el seco el mío masajeándome muy suavemente con la toalla, la temperatura de los dos iba aumentando y le propuse hacerlo en la cocina sentados porque es la posición que mas me gusta; el se sentó en la silla mas fuerte de todas y yo me puse encima de el; nuestras caras pegadas, mis tetas contra su pecho, sentí como su verga entro hasta donde nunca antes había llegado mi marido; era la situación mas caliente de mi vida estábamos los dos frente a frente comiéndonos las bocas a besos; a su verga en mi vagina la sentí llegar hasta mi matriz; me movía suavemente y nos decíamos cosas calientes; así transcurrió hasta que la cogida fue totalmente plena y sentí una vez mas su acabada esta vez tan adentro que me pareció que me llegaba hasta el corazón.

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DE POSTRE, MI CUÑADA

Publicado por fercho212 en Diciembre 25, 2008

DE POSTRE, MI CUÑADA Saqué mi rabo de su coño y follé su culo, me corría, saqué mi rabo y la regué con mi semen, mi cuñada abrió la boca para recibir mi leche, mientras se estremecía con su orgasmo

Mi cuñada es una mujer que no está nada mal: debe medir 1.57, es delgadita, pero con unas tetas muy generosas para su constitución física, y un culito pequeño, pero redondo y respingón, aunque tiene 41 años, viste moderno y con cierto look de tía con pasta.

Es bastante morena y el pelo, más bien corto, teñido color caoba, le da un aire muy interesante, y cierto morbo. Mi cuñada está separada, es profesora, y solemos coincidir en fiestas, comidas, cenas y en verano en la playa, me encanta verla en bikini y pasear con ella por la playa.

Observo que los hombres (en general con independencia de la edad) se fijan con frecuencia en ella y no me extraña, pues a mí, a mis 35 años, su bikini rosa y su piel bronceada, me resultan muy atractivos y sexy. Hace dos meses, mi mujer tuvo que pasar una semana por motivos de trabajo en el extranjero. El sábado yo me encontraba solo y muy aburrido, espontáneamente, me encontré llamando a mi cuñada e invitándola a cenar.

Ella, al principio, me dijo que tenía que corregir exámenes y que no le venía bien, le insistí con el argumento de una invitación en un excelente restaurante, parece que el asunto surtió efecto, pues aceptó, quedamos en que pasaría a recogerla por su casa a las 8.30.

Timbré y me dijo por el telefonillo que subiera, que estaba a punto de terminar de arreglarse. Me abrió la puerta, estaba estupenda: botas de tacón, unos pantalones claros, como de piel de serpiente, cuando se giró, advertí el inconfundible triangulito de un tanga en su trasero, una camisa negra con algo de transparencia, en definitiva, estaba súper-cachonda.

Me dijo que se estaba acabando de arreglar, que la esperara en el salón, me senté, encendí un cigarrillo, y encendí la música, sonaba una canción de Alejandro Sanz, apagué el cigarrillo y me dirigí al baño, donde ella se estaba maquillando, le dije.

–Cuñada ¿Te gusta esta música?

Me acerqué y me vio reflejado en el espejo, me coloqué tras ella, tomando su cintura y bailando. Para tener 41 años, tenía un cuerpo tentador, delgada pero con curvas. Ella se rió, tomé su mano y le quité el colorete, con el que se maquillaba sus mejillas, ella se reía. La giré hacia mí bailando, nos miramos, ella me miraba como sorprendida, pero, afortunadamente para mí, no enojada ni enfadada.

Acaricié su pelo color caoba, mientras, ya ella, se animaba a acompañarme en el baile, y acerqué a mi cuñada contra mí, mientras nos mirábamos le sonreí, acaricié su pelo y la besé, nuestros labios jugaban, mis manos en sus nalgas, las apreté contra mí, y empezaron nuestras lenguas a buscarse, y nuestras manos a buscar el cuerpo del otro.

Besé su cuello y su boca, empecé a desabrochar su camisa, mientras ella acariciaba, ya abandonada también al deseo sexual, todo mi cuerpo. La cogí de la mano y la llevé a su dormitorio, y mientras nos besábamos, sentados en la cama, le metí mano por sus piernas, su trasero, sus tetas.

Le quité el pantalón, mientras le decía que ella me lo quitara ahora a mí. Después me desabrochó la camisa. Ya estábamos los dos de rodillas en la cama, uno frente al otro, yo en slip y ella en un tanga, que ya había adivinado cuando me recibió en el hall, y se giró mostrándome su simpático trasero.
Yo estaba muy empalmado, desabroché su sujetador, de encaje negro, y mordisqueé, con suavidad sus pezones, ella estaba tumbada en la cama y cerraba los ojos, estirando las piernas a la vez, yo le decía:

-Cuñada estás muy bien, tantas veces en la playa deseé esto…

Ella se reía, y me recordaba alguna vez que le había puesto bronceador en la espalda. Mi slip ya me oprimía de la erección que tenía, quité su tanguita y me desembaracé de mi slip, que aprisionaba mi polla, ya dura por la excitación.

Ella me dijo que me tumbara boca arriba, su iniciativa me encantó, y además me puso más cachondo todavía, me relajé mientras ella, de rodillas a un lado, empezó a masturbarme con su mano, yo la miraba y ella puso un dedo delante de sus labios, haciendo el signo de silencio. Se llevó mi capullo a su boca y empezó a tragar mi polla, haciéndome unos masajes con la lengua, yo me estiraba de placer, la visión de sus ojitos me ponía más cachondo, de seguir así me correría en pocos minutos, de tal manera que me incorporé y le pedía que se tumbara ella.

Empecé a frotar su coño con mi mano, ella cerró los ojos y me dijo: “sigue eso me chifla”, la levanté por las caderas y acerqué su coño a mi boca, busqué con la lengua su clítoris, ella suspiró, mordisqueé y chupé su clítoris, mientras ella me decía que hacía tiempo que sabía que iba a pasar esto, que se había dado cuenta de cómo yo la miraba.

Aquello era demasiado, esa voz de gusto y sus ojos de placer me habían puesto cachondo como un burro, de tal manera que la puse a cuatro patas y me coloqué tras ella. Su trasero, pequeño pero redondo, sensual, prieto, era tentador, me fascinaba y empecé a mordisquear sus nalgas, mientras penetraba su coño desde atrás. Ella gemía y yo también, mientras agarraba firmemente sus caderas, mi cuñada me susurró:

-Tengo sed.

Fui a buscar una lata de cerveza y la coloqué en la mesilla con una pajita, de manera que ella estiraba el cuello y bebía, mientras desde atrás yo empezaba a penetrar su coño. Entre los gemidos y el absorber la pajita, mi cuñada, con esos sonidos, me ponía más cachondo todavía.

Mi polla ya prácticamente estaba toda dentro, entraba y salía de su chocho, la visión de esa postura, de ella estirándose para beber por la pajita, desencadenó en mí una agitación todavía mayor, de tal manera que empapé su culito con saliva y abrí primero camino con mi dedo. Mi cuñada se estremeció, y paró de chupar la pajita para decirme, entre gemidos:

-No seas bruto despacito, por favor, despacito.

Yo, a punto de explotar, saqué mi rabo de su coño y empecé a follar su culo, mientras mi cuñada chupaba la pajita de la bebida, como si de una polla se tratase. Ya no podía más, mi polla estaba a punto de explotar, yo gemía de gusto y mi cuñada movía las caderas adelante y a atrás, mientras decía:

-Es para ti, cuñado, mi culo es para ti, fóllame cariño, fóllame.

Esto era demasiado, ya me iba a correr, saqué mi rabo de su culo y la tumbé en la cama, boca arriba. Me puse de rodillas encima de ella y empecé a regarla con mi esperma, mientras mi cuñada se frotaba el clítoris y gritaba:

-Me viene, hummmmmmmmm…

Mi cuñada abrió la boca para recibir mi leche, mientras se estremecía con su orgasmo.

Fue una noche inolvidable, no hemos vuelto (por ahora)a repetirlo, pero entre mi cuñada y yo, hoy en día hay unas miradas de gran complicidad…

Gracias por leer mi relato, espero les haya dado “calor”, y aguardo que comenten, gracias…

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PRUEBAS DE SU INFIDELIDAD

Publicado por fercho212 en Diciembre 25, 2008

PRUEBAS DE SU INFIDELIDAD Vi que la enorme verga, del ingeniero, se introducía lentamente en su vagina, gritaba de placer, no le importó a la muy puta si había en ese momento hombres en el baño

Soy un hombre casado con una hermosa mujer diez años menor. Como yo, ella también es una profesionista con una vida social muy activa. Hace no mucho descubrí, no sin sentir dolor en mi orgullo de hombre ofendido, que mi esposa, durante nuestro matrimonio ha tenido muchos amantes. ¿Cómo lo descubrí?, en realidad creo que fue a partir de la ocasión que voy a compartirles.

En una oportunidad, le pedí a mi esposa que me acompañara a una cena-baile, de la empresa en donde trabajo. Quería que se pusiera bonita para dar una buena impresión a mis compañeros de trabajo.

Esa noche, vi que se aplicó especialmente en su arreglo. Se maquilló muy bien y se puso un vestido que dejaba al descubierto su espalda y apenas cubría sus pechos con una tela tan fina, que se notaban sus pezones embelleciendo su anatomía firme y sensual. El escote era pronunciado, prácticamente hasta la cintura. Me di cuenta que no se puso bragas, solo una finas pantimedias, que no impedían que sus curvas se perfilaran delicadamente a lo largo de su cuerpo.

Salimos, le abrí la portezuela del coche y me ofreció una visión impresionantemente bella de sus largas y bien formadas piernas. La verdad me sentía excitado con mi esposa y pensé decirle que mejor nos quedáramos en casa, pero rechacé la idea.

Al llegar al evento, hice las presentaciones correspondientes y vi que el ingeniero Gómez, miraba fijamente el cuerpo de mi esposa cuando se quitó el abrigo. Un poco molesto por esa mirada insistente, decidí tranquilizarme para no hacer nada que pudiera afectar mi trabajo.

Durante la cena noté una pronunciada coquetería de Beatriz hacia el ingeniero Gómez. Le sonreía y descaradamente le tocaba las manos y no hacía esfuerzos por ocultar sus pechos cuando se abría, como por descuido, el escote de su vestido. Yo estaba ahí, pero como si no estuviera. Estaban enfrascados en una intensa plática y yo sentía que estaba de más. Sufrí un golpe a mi ego. No podía hacer nada porque, el ingeniero es una persona crucial para mi contrato en esa compañía.

Después de la cena, el ingeniero se puso de pie y sin dirigirme la mirada me pidió bailar con mi esposa, con desdén y asumiendo de antemano que no había duda de que bailaría con ella. En la pista de baile, vi que la tomó descaradamente de la cintura y poniendo su mano en la desnudez de su espalda empezó a moverse pegando su pelvis en el vientre de mi esposa. Sentí la mirada comprensiva de los compañeros, el ingeniero hacía gala de su poder, acariciando delante de todos a mi esposa.

Sentí una corriente de dolor, cuando el ingeniero se acercó a su cara y empezó a besarle el cuello y los lóbulos de las orejas. Mi esposa, sin recato y sin importarle que me estaba haciendo quedar en ridículo con mis compañeros, le rodeó su cuello con sus finos y hermosos brazos. No pude dejar de notar la sortija de matrimonio brillando en sus finas manos, que ahora abrazaban a otro hombre. Más dolor sentí cuando observé que con movimientos sensuales, su vientre acariciaban el pene del ingeniero. No pude resistirlo, salí un poco del lugar y me dirigí al sanitario. Allí, me senté en unos de los cubículos y encendí un cigarrillo pensativo y triste. No sabía que hacer. En eso estaba, cuando entraron dos de mis compañeros que no se dieron cuenta que me encontraba ahí. En eso palidecí al escuchar sus comentarios:

- ¿Ya viste el culo de la esposa que tiene el cabrón de Juan José? – Sí, está cachondísima la vieja. Mamacita, yo no le perdonaba una buena cogida.

- Puta, ni yo. ¿Te fijaste en el vestido que trae? No deja nada a la imaginación. No digas, casi anda encuerada, se le ven todas las tetas y de cincho que no trae ni calzones. Está buenísima. Si hoy no hay nada, me haré una pajas nomás acordándome de lo buena que está.

- La verdad me da lástima con el Juan José, hasta se me paró la verga nomás de ver como se la está fajando el ingeniero. ¿Te fijaste que la trae muy caliente? – Si se ve que es una vieja putísima. De seguro se la va a coger el inge antes de que se termine la fiesta.

Al salir los compañeros, sintiendo un coraje tremendo, volví al salón, decidido a llevarme a Beatriz a casa aunque fuera a la fuerza. Pero, me llevé una sorpresa porque no estaba en la pista de baile. Nadie me supo decir en dónde estaba. La gente con pena me decía que la esperara, que pronto regresaría, que seguramente estaba en el aseo.

Salí a buscarla, pero me quedé petrificado cuando vi que un pasillo contiguo a los sanitarios de hombres, estaba el ingeniero y mi Beatriz. Ella tenía las tetas afuera y el ingeniero se las mamaba y acariciaba, mientras Beatriz le agarraba su tremendo pene, acariciándole de arriba abajo. Dios mío, pensé, ¿será capaz de cogerse a mi esposa, que hasta ese momento la consideraba una mujer fiel y recatada, casi a la vista de todos?

Me metí al baño, sin atreverme a interrumpir la escena. Me sentía mareado de impotencia y emociones encontradas. En eso, sentí que la puerta se abrió y entró mi esposa y el ingeniero a uno de los cubículos y con apresuramiento lo cerraron. Me quedé boquiabierto, no podía pensar ni actuar, estaba paralizado de coraje y decepción. La libertina ni siguiera me vio cuando se metió con el ingeniero en el pequeño espacio.

Me asomé disimuladamente y con cuidado por encima del cubículo del toilet. Vi que mi esposa le acariciaba el tremendo instrumento. Evidentemente mucho más grande que el mío. Se lo empezó a mamar, y pensé que a mí se resiste a mamarme la polla, siempre con pretextos. Se lo metía hasta la garganta y gemía de placer. Claro vi cuando los chorros de semen la inundaban, prácticamente se tragó todo su contenido y solo pude ver grandes gotas blancas en sus finos labios. Se desabrochó su vestido y se sentó en el toilet abriendo las piernas, suplicándole al ingeniero que le mamara el clítoris.

No ocultó los gritos de su orgasmo. Claramente escuché que le comentaba que nadie la había hecho sentir orgasmos tan intensos. El ingeniero le preguntó si conmigo y ella dijo, con él menos que con nadie. Palabra que eso me sigue taladrando mi orgullo de hombre.

En esa posición vi que la enorme verga, del ingeniero, se introducía lentamente en su vagina. Gritaba de placer, mmmásssss, másssss, me vengo, que riccooooo, me encanta que me cojjjaaaan assiiiii, me encantan las vergasss, no como la de mi mariddodoo, mássss, másss. No le importó a la muy puta si había en ese momento hombres en el baño.

Cambiaron de posición y observé que abría las piernas para recibir ese impresionante instrumento. Me parecieron siglos, en mi interior deseaba que ya pasara el tiempo y yo, sin poder moverme me tragaba mi dolor.

Al terminar de follar regresaron al salón, al poco tiempo llegué y me encontré con una cínica expresión de alegría en la bellísima cara de mi esposa. ¿En dónde estabas Juan José? Te andaba buscando para bailar, mi amor. Me dijo. Cielo santo, qué descarada y puta, se veía. Qué cínico comentario me estaba haciendo, cuando todos sabían que acababa de ser cogida por el ingeniero.

Volvimos a casa. Me di cuenta que mi esposa iba sin medias y, totalmente desnuda por debajo del vestido. Me dijo, querido me encantaron tus compañeros. Al llegar a casa, la busqué para comprobar su infidelidad, pero ella se volteó y me dio un amigable beso en mi mejilla diciendo que esa noche ya estaba muy cansada.

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UN BONITO LUGAR CARIBEÑO

Publicado por fercho212 en Octubre 2, 2008


UN BONITO LUGAR CARIBEÑO Aceleró el ritmo mientras me corría y mis líquidos salían en catarata, sacó los dedos de mi coñito y empezó a besarlo y chuparlo con ternura, su lengua succionó mis labios vaginales y toda mi abertura

Era un bonito lugar caribeño, una isla rodeada de playas enormes de finas arenas y aguas transparentes, palmeras, buena gastronomía y sobre todo hermosos y hermosas nativas de la isla a las cuales era imposible que tanto los ojos de Nuria como los míos no se perdieran en sus curvas y en su tez morena.

Llevábamos allí ya unos diez días, nuestro hotel era una maravilla con todas las comodidades que podíamos soñar, a los turistas nos trataban como si fuéramos reyes, después de mi último y raro percance en Madrid con aquellas extrañas bellezas que se hacían llamar lesbovampiras unas vacaciones era lo que estaba necesitando. Nuria se marchaba al día siguiente hacia España, pues su trabajo en su clínica así se lo requería, pero yo opté por quedarme una semana más y disfrutar de toda aquella exótica vida.

Esa noche Nuria y yo nos despedimos con una fiestecita privada de esas en que no falta champán, hielo y una gran dosis de erotismo, desde nuestra aventura en la cárcel y en aquella casona gallega nos habíamos hecho muy buenas y cariñosas amigas, teníamos muy claro que nos gustábamos y que cuando nos apetecía nos teníamos la una a la otra, pero nunca con compromisos mucho más serios.

Cada una podía vivir su vida sin dar explicaciones a la otra. Al día siguiente la acompañe al aeropuerto, la despedí con un dulce beso y después volví en taxi al hotel, allí me esperaba el comienzo de una de mis nuevas y excitantes aventuras.

Nada más entrar por la recepción, me abordó un empleado del hotel, el cual me hizo saber que el director del hotel quería verme si era posible, le acompañe hasta el despacho del director, el cual era un hombre de unos cincuenta años, alto, delgado, con la tez morena del lugar, amplia sonrisa y unas grandes gafas que resultaban ridículas si se fijaba una con atención. Me invitó a sentarme en una silla frente a su mesa, me puso un cóctel de frutas y comenzó a explicar el motivo por el que quería verme.

- Ante todo le pido disculpas, Srta. Sandra por molestarla en sus vacaciones, mi nombre es Manau, soy director de este hermoso hotel y la razón de llamarla es que tenemos un problema y no se a quien acudir, se por su ficha de cliente que usted es detective privado y me he tomado la libertad de intentar pedirle su ayuda…si es posible.

- Cuentéme usted que le ocurre…Sr. Manau e intentaré ayudarle en la medida que me sea posible.

- Pues verá, Srta., sabe usted que esta es una isla pequeña, disponemos de un aeropuerto, de un pequeño puerto, grandes playas, exóticos restaurantes y varios hoteles, pero no tenemos por razones, digamos de censo, ninguna unidad de policía. Solo sistemas propios de seguridad y cuando tenemos un problema serio vienen de la península algún destacamento del cuerpo policial.

Yo he hablado con ellos y no consideran que lo que nos ocurre le competa a ellos, por lo tanto tengo que recurrir a mis propios recursos, y he pensado en alguien como usted.

- La verdad es que empieza usted a despertar mi curiosidad…cuénteme todo con detalles…por favor. Le contesté – Vera, como habrá visto, aquí somos un país en el que los turistas son como reyes, el cambio de moneda les da mucho margen, es como si fueran millonarios…también es un sitio donde vienen muchas parejas…digamos…a pasar unos días en compañía de alguien que no es su esposo o esposa…¿no se si me entiende? – Perfectamente, en España decimos que vienen a echar una canita al aire..

- Pues bien…he recibido informes de clientes que han venido por aquí con sus amantes, y después en sus respectivos países han recibido una copia en video de sus relaciones extramatrimoniales…filmadas en la isla, con una petición de mucho dinero a cambio de esa cinta y el silencio.

- Si, vamos…un chantaje…hablando claro. -Exacto, yo le puedo asegurar que hasta donde yo puedo saber, el hotel no tiene nada que ver con esto, pero el caso es que muchos videos están tomados en las instalaciones del hotel y alrededores, así que sospechamos de alguien del servicio…pero claro, aquí trabajan más de 70 personas entre camareros, recepcionistas, cocineras, etc…el caso es que nuestra clientela baja de forma considerable y hay que poner fin a esto. Además yo solo llevo un año en este hotel y en esta isla y si no pongo remedio mis superiores optaran por prescindir de mis servicios.

- De acuerdo… a ver si lo entiendo… ¿Quiere que descubra quien chantajea a sus clientes?..Ok?- Eso es…a cambio el hotel le pagará sus servicios y por su puesto su estancia aquí.

- De acuerdo…esto es lo que vamos a hacer…me daré de baja en su hotel y volveré mañana con una nueva identidad…me haré pasar por una rica mujer casada que viene con un amante…haremos correr la voz de que estoy forrada de pasta…y de esta forma le tenderemos una trampa a los chantajistas.

En ese momento la puerta del despacho se abrió y entró una mujer joven, de unos 25 años le calculo, era sin duda nativa del lugar por su tez morena, tenia el pelo negro como la noche y unos ojos grandes y verdes, la cara era fina pero sus rasgos eran preciosos a lo mismo que sus labios carnosos, a través de su blusa y en libertad sus pechos no demasiados grandes se movían alegremente y su falda corta le dibujaba una silueta realmente excitante. Llevaba una pequeña maleta.

-Hola Papa!, perdone que te moleste, acabo de llegar ahora mismo!-Hija mía!..¡que alegría!, estás espléndida…

El director se levantó, abrazó y besó a la hermosa recién llegada y después de intercalar algunas palabras en un dialecto del lugar con ella, se dirigió a mi.

-Srta. Sandra…esta es mi hija Noa, acaba de llegar de Estados Unidos, de la universidad de Orlando, donde ha estado estudiando estos últimos tres años…ha venido a pasar las vacaciones..y por supuesto a ver a su padre.

Después de las presentaciones..Noa abandonó el despacho…y a mi mente se le ocurrió una idea que podría funcionar.

-Vera señor Director…creo que tengo el plan perfecto para pillar a los chantajistas…pero necesitaré la ayuda de usted….y sobre todo de su hija… -¿De mi hija, no entiendo…que puede hacer ella?-Pues verá, ella es recién llegada, así que todavía nadie sabe que esta por aquí, además si usted lleva solo una año en esta isla nadie sabe que es su hija, ¿cierto?-cierto, solo lo saben usted, ella y yo…

- ¿No tiene usted esposa?-no… Verá…la madre de Noa falleció hace cuatro años en un fatídico accidente de coche…le afectó mucho y por eso decidí mandarla a Estados unidos. -Oh…no sabe cuanto lo siento…lo que necesito que su hija se haga pasar por mi…ejem…por mi amante… -¿Por su amante?…se refiere a que se haga pasar por…. -exacto…por lesbiana…pero no se preocupe…solo será una pantomima…de esta forma será mucho más atrayente para los chantajistas…imagínese…una mujer rica…teniendo un lío con una nativa..¡Es perfecto el cebo!

-No se Srta…no se si mi hija querrá prestarse a ello…aunque sea de mentira.. -Bueno…usted hable con ella, es una chica culta e inteligente…si quiere bien y si no buscaremos otra…pero ella es perfecta…acaba de llegar…nadie la conoce…

-De acuerdo…hablaré con ella esta misma tarde y le haré saber a usted si acepta. -bien, yo lo que haré es que recogeré mis cosas y me daré de baja en recepción. Usted se encargará de que esta noche la pasé sin registrarme, y mañana apareceré con otra identidad y un nuevo look, me cortaré un poco el pelo y me daré un tinte. Así mismo necesito que usted me facilite una cuenta sin límite para gastar…por supuesto todo lo comprado se lo devolveré cuando esto acabe…y que haga correr la voz de que estoy forrada de dinero. -cuente con ello.

Mi plan empezó a funcionar, me di de baja en recepción pero el Sr. Manau me alojo esa noche en una habitación del servicio, le pedí una lista de la gente que trabajaba en el hotel, una peluquera vino a la habitación, me cortó algo el pelo, me lo ricé y teñí mi rubia melena por un color caoba, la verdad es que parecía otra persona. Cuando esa noche estudiaba la lista del personal y subrayaba la gente de la que podía sospechar sonó unos golpecitos en la puerta de mi habitación.

-Toc, toc, toc! Solo podía ser el Sr. Manau así que abrí…pero no era él…sino su hija Noa.

La muchacha inclinó un poco la cabeza en forma de saludo y me dijo-Buena noche..Srta. Sandra, vengo a hablar con usted…

La chica era realmente hermosa, su belleza caribeña resaltaba con lo delicada y frágil que parecía, iba con un vestido floreado holgadito entre celeste y morado. En su negra melena tenia una flor que le daba todo ese aire exótico de las lugareñas. También llevaba un precioso collar de perlas pequeñas, con un tono amarillento.

-Pasa Noa, hablemos dentro…

Noa entró y se quedó de pie en medio de la habitación, la invité a sentarse en un sofá que había y la puse un refresco, me senté enfrente.

- Bien Noa, creo que sabes cual es mi plan, la razón de escogerte a ti es que nadie sabe quien eres ya que estas recién llegada, lo único que tienes que hacer es estar conmigo durante el día y reírte mucho, nos cogeremos de la mano, nos haremos mimitos, te haré muchos regalos y llamaremos mucho la atención, quiero que los chantajistas se fijen en nosotras.

-Por mi no hay problema, Sandra, todo lo que sea ayudar a mi padre será poco, desde que falleció mi madre se ha desvivido por darme una buena educación y estoy deseando pagarle todo lo que ha hacho por mi, así que estaré con usted todo el día y haré bien mi papel…..¿qué haremos por la noche?-Ohhh, por la noche?…nada, tú te vas a tu habitación y yo a la mía…

-¿no será mejor para disimular que durmamos en la misma habitación?

-Claro..es mejor, pero no quería que te sintieras violenta así, que, -no ocurre nada, además esto es un trabajo, ninguna de las dos somos lesbianas, no?, así que por mi no hay problema.

Tuve que hacer un esfuerzo…y mentirle…no quería echar al traste la investigación.

-Oh claro, ninguna tenemos tendencias lésbicas, solo es un asunto profesional…pues bien, todo ok. Mañana empezaremos la función.

Al día siguiente el plan empezó, me presenté en el hotel con Noa y cogimos una habitación con una sola cama…di un nombre falso y rellené la ficha como una mujer casada. Desde el primer momento di generosas propinas e hice alarde de despilfarro. Noa se comportó extraordinariamente bien, me cogía de la mano…del brazo…yo la compraba pulseras, ropa, nos reíamos continuamente….dábamos la impresión de que éramos algo más que amigas.

El Sr. Manau se encargó de correr la voz de que era una mujer rica casada con un prospero empresario…eso levantó muchas miradas…sobre todo la de dos de los sospechosos en mi lista.

Uno de ellos era el jardinero del hotel, un tal Miguel, un nativo de gran corpulencia, sospechaba de él por que no se disponía de mucha información de sus anteriores trabajos, llevaba unos dos años en el hotel, justo el tiempo que hacia que empezaron los chantajes, dormía en las habitaciones del servicio del hotel y tenia una moto importada de gran cilindrada, algo cara para el sueldo que cobraba….la otra sospechosa era una camarera, Laila, una joven de unos 23 años que llevaba desde los 19 en el hotel, muy amiga de Miguel.

Tenía llave maestra de todas las habitaciones y lo que más me llamó la atención es que en su currículo constaba un curso de fotografía y video por correspondencia enviado desde una empresa de Miami. Estaba casi segura de que ellos eran los chantajistas pero tenia que probarlo. En ningún momento les vi con ninguna cámara a ninguno de los dos, pero si observaban sin parar y hablaban mucho entre ellos.

Durante tres días estuvimos calentando la situación, tanto Noa como yo hacíamos un papel pero no mostrábamos claramente nuestras tendencias, la verdad es que a mi había veces que la cercanía de Noa me ponía bastante cachonda pero disimulaba sobre todo en beneficio de la investigación, por las noches Noa y yo dormíamos en la misma habitación pero su padre hizo instalar una cama supletoria que escondíamos debajo de la principal. El cuarto día, después de una cena rica en marisco, algo de vino y muchas risas, Noa y yo fuimos a la habitación, yo había puesto en la puerta un trozo de papel celofán en un lugar escondido para saber si la puerta era abierta mientras no estábamos y esa noche estaba despegado..antes de entrar hablé con Noa.

-Bien Noa…seguramente hayan escondido una cámara, así que tenemos que fingir dentro..nos llamaremos con palabras como cariño y amor y nos acostaremos en la misma cama, con eso les daremos motivos suficientes para chantajearnos… -De acuerdo…Sandra…..lo haré bien…tranquila.

Entramos y desde el primer momento, disimulando localicé el emplazamiento de la cámara, estaba en un respiradero en la pared, detrás de una rejilla, apenas se veía pero barría toda la habitación.

Noa y yo reíamos y nos llamábamos continuamente cariño, amor, y algún beso en las mejillas…entonces Noa me dijo que tenía que entrar al baño…un momento. Yo aproveché para quedarme en braguitas y ponerme el camisón encima. Cuando oí la puerta del baño abrirse y me di la vuelta para comentarle algo a Noa me quedé helada con la visión.

Noa salía totalmente desnuda, solo llevaba el collar de perlas que resaltaba sobre su piel morena, sus pechos no muy grandes pero muy redondos tenían unas aureolas oscuras y unos pezones preciosos, su pelo estaba recogido en una coleta trasera, se acercó lentamente a mi y cuando estuvo a mi lado, me agarró de las caderas y me atrajo hasta ella…sus labios hicieron contacto con los míos y su lengua se abrió paso para entrar en mi boca y jugar con mi lengua, mientras me besaba apasionadamente sus manos pasaron a acariciar y a apretar mi culito por encima del camisón…

Yo estaba paralizada…Noa en cambio estaba muy segura de si misma, me levantó el camisón y me lo quitó por encima de la cabeza.

-Noa. ¿qué estás haciendo…?

Le dije susurrando y casi con mi boca pegada a su oreja- simplemente…haciendo mi papel…Sandra…démosles a los chantajistas un buen motivo para chantajearnos…no crees? Me contestó también muy bajito…con una voz dulce y seductora…

Luego me tumbó en la cama y ella a mi lado, sus manos empezaron a recorrer mi cuerpo mientras besaba mi cuello…pasando por mis pechos e intercalando mis pezones entre sus dedos, por el mismo sitio donde bajaban sus manos pasaba luego su húmeda lengua, por lo que pronto note como me chupaba el contorno de mis tetas y subía con ansia hacia mis erectos pezones que fueron fruto de sus dientes, mientras su mano me había desprovisto de las bragas y sus dedos viajaban de arriba a abajo de mi raja ya súper húmeda, movía sus dedos en círculos sobre mi coñito y excitaba mi clítoris con suaves masajes sobre el, mis labios se iban abriendo dando paso a dos de sus dedos…

Noa se tumbó boca arriba al lado mío sin parar de masturbarme con su mano derecha, así que yo hice lo mismo con mi mano izquierda sobre ella, encontrándome con un coñito tremendamente mojado e inflamado de deseo, todo lo que ella me hacia a mi yo se lo hacia a ella, aquello se convirtió en una especie de a ver quien masturbaba mejor a la otra, Noa aceleró el ritmo y yo también, pronto las dos empezamos a movernos levantado el culito hacia arriba, nuestros dedos entraron dentro de la otra y empezamos a volvernos locas de placer…

-Noa….sigue…amor..Mmmm…ahhh, me gusta…¡sigueeeeee!

Grité sin poder evitarlo…de repente Noa se volvió hacia mi y se puso encima mío, obligando a dejar de masturbarla pero ella no sacó la mano de dentro de mi, sino que acompañó aquella atacada con su cuerpo, como si me follara con un pene imaginario, que en este caso eran sus dedos, yo me movía como una loca, estaba a punto de correrme con aquella mano maravillosa…pero Noa no me dejó tregua…sin sacar sus dedos…su boca bajó hasta mi coño y su lengua lamió todos mis flujos.

-Cariño…ahhhhh, me estás volviendo loca, ¡esos dedos! ¡Esa lengua! Noa continuó sin descanso, parecía que la mano hubiera cogido vida propia, los dedos entraban y salían con tremenda facilidad y su lengua recogía todo lo que de mi raja salía, abrí mis piernas lo más que pude para sentir toda aquella atacada…

Noa…me voy a correr…no aguanto más!..Ahhhhhhh, siiii, siiiii…

Mi amiga aceleró el ritmo mientras me corría y mis líquidos salían en catarata…entonces fue cuando sacó los dedos de mi ya dolorido coñito y empezó a besarlo y chuparlo con ternura…a la vez que iba colocando su cuerpo sobre el mío para formar un perfecto 69, su lengua succionó mis labios vaginales y recorrió toda mi abertura con ternura y suavidad.

Así nos fundimos en un excitante festejo de intercambio mutuo de flujos, su raja era apetitosa y húmeda, por lo que mi lengua trabajó sin descanso relamiendo todo sus contornos…su piel tenía un sabor entre salado y exótico, pero otra vez Noa cogió la iniciativa, su raja se alejó de mi boca y ella se echó hacia delante, noté como algo pequeño y durito recorría mis labios vaginales. ¡Era uno de los pezones de Noa!, esta tremenda mujer ahora me masturbaba con sus tetitas…aquello me comenzó a calentar otra vez y me abandoné al placer una vez más…

Noa turnó sus pezones…dirigiéndolos con sus manos sobre mis labios mayores y mojándose de mis jugos..a la vez Noa gemía con deseo, parece que aquello la ponía tan cachonda como a mi.. Me imagino que la cámara estaba registrando aquella orgía paso por paso…cosa que por otro lado también me daba morbo.

Cuando Noa se despachó a gusto sus tetas sobre mi raja, se levanto de la cama y me levantó a mi, me llevó hasta el suelo de la habitación y me tumbó en la alfombra, ella se tumbó también metiendo sus piernas entre las mías y consiguió que nuestros coños hicieran contacto, aunque estábamos totalmente alejadas en cuanto a cabeza se refiere, enganchó con sus manos mis tobillos y comenzó a moverse follándome con su raja, yo hice lo mismo y pronto las dos nos movíamos como locas en el suelo, juntando nuestro labios y sintiendo la abundante humedad que ahí se formaba, aquello fue adquiriendo velocidad y movimiento.

-¡Quiero que nos corramos juntas!…ahhhh…siiiii, Sandra!

Noa estaba como loca…cada vez tiraba más de mis tobillos como queriendo meternos una dentro de la otra,-fóllame, Sandra, asiii, me gustaaaaa!, sigue!-Siii, Noaa, cariño, ya llegoooo. Ya llegoooo. Siii!

Las dos nos fuimos en un orgasmo conjunto de esos que solo salen uno de diez,…nuestras entrepiernas se convirtieron en un chorreante grifo de flujos y nuestros cuerpos sudaban brillantes. Así estuvimos un largo rato reponiéndonos de aquello hasta que nos fuimos otra vez a la cama…susurrando Noa me dijo.

- ¿Crees que habrá sido convincente…?-Creo que si…has estado maravillosa.. -Tengo que confesarte que no es la primera vez que lo hago…..me dijo Noa-tengo que confesarte que yo lo hago….habitualmente…le dije yo. Las dos comenzamos a reírnos…para terminar fundiéndonos en tiernos besos y caricias hasta que el sueño y el cansancio nos venció.

Claro que el descanso no duró mucho, no se si fue a las dos o tres horas, yo dormía boca abajo, pero en mitad del sueño noté otra vez como una suave mano recorría mi espalda y bajaba a través de mis nalgas hacia mi raja otra vez…y es que Noa todavía tenía cuerda para más, yo no podía ni moverme del cansancio y el sueño, así que dejé que Noa trabajara otra vez sobre mi, masturbándome una vez más con suavidad y destreza. Cuando me quise dar cuenta, estaba otra vez empapada en flujos y moviendo mi cuerpo al ritmo de las penetraciones de mi compañera…que parece que tenía una predilección especial por mi coñito, el cual luego volvió a saborear y a lamer con apetito llevándome hasta otro nuevo orgasmo que ya acabo del todo con la poca fuerza que me quedaba.

Al día siguiente salimos todo el día para dar tiempo a nuestros sospechosos a recuperar la cámara. Cosa que debió hacer Laila ya que se supone que es la única que entró en la habitación, esa misma noche en recepción me esperaba una carta, escrita a máquina donde se me invitaba en una playa cercana al día siguiente. Obedecí y a la hora indicada, cerca de una roca encontré una cámara de video con pantalla digital donde visualicé parte de lo que la noche anterior había pasado entre Noa y yo, también había una nota en la que me decía que si quería la cinta original debía depositar una bolsa con 30000 dólares en una dirección que figuraba más abajo dentro de dos días y recibiría la cinta en el hotel.

Fue el momento de poner en marcha la operación para atrapar a nuestros pillos, preparamos una bolsa con dinero, falso, lógicamente, avisamos al comisario de policía de la península y vino con un destacamento, se escondieron en un lugar cercano a donde debía dejar el dinero, que no era otro que una papelera en un paseo marítimo de la ciudad. Así lo hice el día y a la hora señalada y luego nos retiramos a vigilar desde cerca esperando ver quien recogía el botín.

Después de esperar una media hora, una moto la cual reconocí como la de Miguel se aproximó hacia la papelera del paseo marítimo, su piloto que ocultaba su identidad con el casco, metió la mano en ella, cogió la bolsa y se alejó a toda velocidad, la policía y yo nos montamos en un 4×4 y seguimos al motorista el cual enfiló rumbo al hotel, mientras le seguíamos yo empecé a ordenar un poco mentalmente toda la información que tenía, había algo que todavía no me encajaba del todo…aquello parecía demasiado fácil…más bien me daba la impresión que en vez de controlar la situación eran los acontecimientos los que me llevaban a mi.

Efectivamente el motorista llegó al hotel, bajó de su moto y se dirigió hacia la recepción portando la bolsa con el falso dinero, después fue hasta el despacho del director, el Sr. Manau, llamó a su puerta y entró..

La policía y yo entramos en el despacho, nos encontramos a Miguel vaciando lo que había dentro de la bolsa sobre la mesa del director el cual tenía cara de sorprendido.

-¡Detengan a estos dos hombres y leales sus derechos! ordenó el comisario… -Se han vuelto locos!, yo no he hecho nada!…gritaba el Sr. Manau.

Toda mi cabeza estaba hecha un lío…en ese momento apareció Noa que empezó a llorar al ver como detenían a su padre, también trajeron a Laila, habían registrado su habitación y habían encontrado material fotográfico…todo pasaba delante mío como una película… muy confuso…hasta que observando más detenidamente a Laila, todo empezó a verse más claro..

-Esperen!, un momento!…estamos cometiendo un error!, el Sr., Manau es inocente, él no es el cerebro de todo este complot. El comisario me miró con cara de estupor.

-¡Pero si lo hemos visto claramente!…le han traído a él el dinero.. -es una trampa, quieren que parezca que él es el culpable…- ¿entonces?, ¿quién es?

Me volví y miré a Noa, la cual había cambiado su carita angelical por cara de circunstancia…

-Es Noa, ella es quien ha estado chantajeando a clientes del hotel y le ha tendido la trampa a su padre con ayuda de Miguel y Laila.

-¿Cómo?…¡eso no es posible!, está usted equivocada!, gritó el Sr. Manau.

-Creo por desgracia que no me equivoco, Sr. Manau. Ahora lo veo claro, de ahí la facilidad con que se ha desarrollado todo esto, siempre sospeché que tanto Miguel como Laila eran demasiado simples para llevar a cabo con éxito los chantajes, la moto de Miguel es demasiado cara para su sueldo, y encima es importada…seguro que es un pago por sus servicios y si investigamos su procedencia seguro que su hija está detrás de ello, al igual que el curso de fotografía y video por correspondencia que hizo Laila expedido por una empresa de Miami, a pocos kilómetros de Orlando donde su hija ha estado estudiando.

La facilidad con que su hija se ha prestado a hacerse pasar por mi amante..incluso excediéndose en su papel, el hecho de que se me chantajeara aquí y no esperar a que estuviera en España como se hizo con las otras victimas de los chantajes, pero lo que me ha convencido del todo es la pulsera que lleva en el tobillo Laila, fíjense…es de perlas griegas, pequeñas y amarillentas, muy escasas y muy caras…exactamente igual que las perlas que lleva Noa en su collar del cuello, seguramente otro regalito de Noa hacia su compinche.

- ¡Pero es absurdo!, entonces, ¿por que Miguel se descubre a si solo trayéndole el dinero al Sr. Manau?…preguntó el comisario. -Es fácil, dando a entender que el Sr.: Manau era el culpable, él podía alegar que cumplía órdenes de su superior, simplemente recogía algo para él.

El señor Manau se dirigió a Noa la cual ya estaba siendo esposada por la policía.

- ¿Hija, es eso cierto…has sido tú?… ¿por qué?

Noa mostraba rabia y odio.

- Si, he sido yo…querido papá!, he querido vengarme de ti…por haber matado a mi madre en ese accidente de coche hace ya cuatro años…cuando no eras más que un patético alcohólico, ¡tenías que haberte matado tú!, y no ella…te odio desde entonces y solo he buscado tu ruina…

-¡Bueno, basta de cháchara!, en comisaría prestara la declaración pertinente, vámonos! Ordenó el comisario.

Antes de salir Noa me miró y pidió decirme algo…

-No contaba con que fueras tan lista Sandra….pero algún día saldré y te buscaré…y ten por segura que no seré tan cariñosa como la otra noche….cariño. -te estaré esperando..Noa..¿y por cierto?….cuídate mucho en la cárcel…con ese cuerpo creo que vas a ser el platito diario de alguna Machona….

Al día siguiente preparé mi equipaje para irme rumbo a España, antes de abandonar el hotel fui a hablar con el Señor Manau, estaba abatido y triste.

-Lo siento mucho Señor Manau, mi trabajo era descubrir a lo malos y eso hice…siento que su hija estuviera metida en el ajo. -No se preocupe, Srta. Sandra, lo ha hecho usted muy bien, ha cumplido con lo acordado, aquí tiene el sobre con el dinero y olvídese de la cuenta del hotel, la verdad es que me lo tengo merecido, es cierto que mi mujer murió por mi culpa, hace cuatro años volvíamos de una fiesta, yo estaba bebido…se me fue el coche y entonces…

El Sr. Manau empezó a llorar..

-No se torture más….ya esta hecho…usted cometió un error pero su hija no debió comportarse así…cuídese mucho…Sr. Manau…

Me fui con la sensación amarga que te deja un caso como este, a veces me pregunto porque elegí ser detective…creo que lo único que me llevaba gratificante como recuerdo de mis vacaciones era una cinta de video de tres horas con una experiencia sexual lésbica que jamás podré olvidar.
Hasta mi próxima aventura…y muchos votos…aloha.

Autor: Aliciaper

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