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CON NOELIA E ISABEL FOLLAMOS COMO LOCOS

Publicado por fercho212 en Octubre 29, 2008

cc Se la metí en el culo y cogí ritmo.
Ella jadeaba y Noelia me hizo una seña, se la saqué a Isabel y se la
metí a Noelia. Me corrí dentro de ella, e Isabel se dispuso a chuparle
el culo y dejárselo limpito

Esta
historia me ocurrió hace 4 años, cuando yo tenía 24. Ese año me
cambiaron de departamento en la oficina y me tuve que amoldar a los
turnos de vacaciones. Como era el último en llegar me tocó tomar las
vacaciones en el mes de Junio. ¡Qué gracia! Mis amigos todavía tenían
clase y otros estaban trabajando.

Total, que se me ocurrió ir a
la casa que tienen mis padres en un pueblo y por lo menos saldría de
Madrid. A mis padres le dije que arreglaría el garaje y el trastero en
esos 15 días y así lo aprovechaba. Llegué allí por la mañana, me
instalé, di una vuelta por el pueblo, vi que no había nadie conocido,
tomé una cerveza en el único bar que hay allí y me fui a casa. El
pueblo es pequeño, y con las personas mayores que me encontré tuve que
dar explicaciones de lo que hacía.

Iban a ser 15 días aburridos
pensé yo, pero… no sabía la sorpresa que me iba a deparar. Al día
siguiente empecé a arreglar el garaje, cuando suena el timbre de la
puerta. Abro, y… sorpresa: Mi vecina Noelia de Madrid, que me cae
fatal, y que no la aguanto estaba en la puerta con un bolso de viaje.

-¡Qué haces aquí! No pregunté, lo exclamé pues me salió del alma.
-¡Vaya recibimiento! ¿Me dejas pasar? -Sí, sí, perdona, pero es que no
esperaba a nadie. -Tu madre y la mía han pensado que te ibas a aburrir,
y como estaba en casa sin hacer nada han dicho que me viniera para acá.
-Me lo podrían haber dicho. -Podrías haber llamado.

La verdad,
es que Noelia es la típica vecina que no la aguantas. Me lleva dos
meses de edad, hemos ido siempre juntos al colegio. Nuestros padres les
gustaba la idea de que hubiese algo entre nosotros, y lo consiguieron:
odio. Yo no la aguantaba y ella lo sabía, pero qué íbamos a hacer.

-¿Dónde voy a dormir?

La
casa del pueblo es grande. Yo tenía mi habitación en una punta de la
casa, así que pensé que la mejor idea sería ponerla en la otra punta,
en la habitación de mis padres. Ella siempre estaba maquinando, siempre
hacía las cosas pensando en lo siguiente, y siempre enredaba a la
gente. En el colegio era así y no creo que hubiera cambiado. Habíamos
perdido un poco el trato; ella llevaba saliendo 4 o 5 años con un chico
que se llamaba Alfredo. Era medio marica o gilipollas. La verdad que
para aguantarla tenía que ser así. Noelia no era guapa. Estaba delgada
pero poco más. Tenía una hermana dos años mayor que nosotros, que
tampoco era guapa pero tenía unas tetas y un culo de campeonato.

Bueno,
volvamos a la historia. A mí me sentó muy mal que Noelia viniese, tanto
si me lo hubieran dicho como si no, pero que le iba a hacer. No la iba
a echar de casa. Salimos a dar una vuelta por el pueblo, y llamé a mi
madre muy enfadado. No sirvió de nada. Pensé que ya que íbamos a estar
juntos pues no me iba a deprimir por ello. Por el pueblo iba haciendo
comentarios que pueden sentar mal a la gente: que si olía mal (hay
vacas y cerdos), que si no había autobuses (en un pueblo de 700
habitantes que iba a haber) y cosas así.

Llegó la hora de comer
y nos fuimos a casa. Hizo la comida, algo bueno tenía que tener,
recogimos los platos, y salimos al patio a tomar el sol. Hacía mucho
sol, y nos pusimos los bañadores. Tenemos unas hamacas y nos tumbamos
en ellas. Vaya cuerpo que tenía mi vecinita. No me había fijado nunca.
Estaba delgada, tenía un buen culo, como su hermana y las tetas, que
eran más pequeñas tenían buena forma. Nos echamos crema y nos tumbamos.
De repente dice:

-¿Y los vecinos? -Ahora no hay nadie en esta
zona. Faltan tres de la izquierda y dos de la derecha. Sólo vienen en
verano. -¿Te importa que haga top-less? -¿A mí? Para nada. (Me estaba
haciendo el machito), como si quieres quedarte en bolas. -Pues estaría
bien. Así no se nos queda marca. ¿Nos desnudamos?

Ya estaba enredando, pero yo no quería quedar mal.

-Desnúdate tú si quieres. -Te da vergüenza.

Otra
vez. Ya me estaba picando, y la verdad es que no me apetecía quedarme
en bolas delante de ella. Nunca había tomado el sol desnudo.

-A mí no me da vergüenza. Y me bajé el bañador. -Vaya, vaya.

Y
también se lo quitó. ¡Cómo estaba la Noelita! Tenía unas tetas
perfectas y su coñito tenía forma de triangulo invertido. Yo no quería
mirar porque se me iba a empalmar, pero Noelia no hacía más que picarme.

-Creo que “tu amiga” quiere saludarme. -Simplemente es educada y se
“levanta” cuando ve a una chica. -Pues dile que se “siente”.

Así
estuvimos un buen rato. Yo me di la vuelta y me dormí. A las 6 me
desperté y Noelia ya no estaba. Me levanté, la llamé, y me contestó
desde el baño.

-Ahora salgo.

Salió desnuda moviendo las caderas y contoneándose bastante.

-Vaya, creo que “tu amiga” quiere saludarme otra vez.

La tenía totalmente empalmada y no me había dado cuenta. Yo entonces contraataqué.

-Pues salúdala, si no te da vergüenza.

Y no me esperaba lo que pasó a continuación. Se agachó, me tomó la polla entre las manos y le dio un beso. Me estremecí.

-Creo que quiere más. ¿Quieres más, pollita?

Y
empezó a chuparme la polla muy despacio. Que gustazo me estaba dando.
Se levantó, me dio un morreo, cogió la toalla de la hamaca, y la
extendió en el suelo. Me indicó que me tumbase, y empezó de nuevo a
chupármela.

Yo estaba atontado, no decía nada, sólo gemía de placer.
Se
dio la vuelta, puso su coñito sobre mi cara y empezamos un 69 de
locura. Yo estaba que reventaba de placer, pero ella era demasiado.
Tenía mi cara empapada de sus jugos vaginales que sabían
estupendamente. Se movía hacia los lados y gemía de placer. Exploté. No
me dio tiempo a decir nada. Ella no paró. Siguió chupándomela, y me la
limpio toda. Yo seguí hasta que ella se incorporó.

No decíamos
nada. Empezamos a besarnos y noté el sabor de mi semen en su boca.
Nunca lo había probado. Yo estaba excitadísimo y me gustó. Nos sobamos,
y empezó de nuevo a tocarme mi pene. Pasarían unos 5 minutos cuando ya
se me puso dura de nuevo y entonces me dijo:

-Disfruta de Noelia y métesela hasta el fondo.

Y
empecé a follarla. Madre mía, que ritmo tenía, lo había hecho varias
veces, siempre en el coche, y nunca había sentido nada parecido.
Cambiamos de postura y empezó a cabalgar encima de mí, hasta que noté
que me venía:

-¡Me viene, me viene! -Toda dentro, no pasa nada….y me corrí.

Se dio la vuelta y me dijo:

-¡Límpiame!

Y
le chupé el coñito empapado de mi semen. Me gustaba. Luego nos tumbamos
sin decir nada y así estuvimos como media hora. Resulta que para
controlar la regla le habían recetado la píldora anticonceptiva y así
follaba cuando quería al Alfredo y a sus amiguitos.

Luego
estuvimos hablando de que no podíamos decir nada ya que en el pueblo
había mucho cotilleo y enseguida se enteraría mi madre y nos haría
volver a Madrid. Todavía existen sitios así. Así que salimos a tomar
algo y cuando me preguntaron la presenté como mi prima, y la gente no
dijo nada.

Esa noche decidí que durmiera conmigo, y así lo
hicimos. Nos quedamos rendidos de la folladita de la tarde. Tan solo un
sobeteo y una medio pajita completaron la noche.
Por la mañana
cuando me desperté, Noelia me estaba sobando la polla, y cuando notó
que estaba despierto, me dio los buenos días y empezó a chupármela. ¡La
primera de la mañana!Seguimos arreglando el garaje, pero tocándonos el
culo y demás, hasta la hora de la comida. Comimos sin decir nada, y
después como si fuera una rutina nos desnudamos para tomar el sol.

-A
mí me gustaría que te afeitases el coñito, le dije tranquilamente. -Por
mí no hay problema, pero si yo me lo afeito tú también tienes que poner
algo de tu parte. -Yo te lo afeito bien.-le dije. -Pues yo también te
lo afeito.

Y lo hicimos, empecé a cortarle los pelitos grandes,
y a continuación le pasé la maquinilla. Se estremecía la muy cabrona de
placer. Se lo afeité todo. La dejé como una niña. Se lo limpié y empecé
a chupárselo, me apartó y me dijo:

-Ahora me toca a mí.

Me
tumbé, me puso una toalla encima de la cabeza para que no mirara, y
empezó a “trabajar”. Yo notaba cuando pasaba la maquinilla y su mano en
mi polla. Estaba tiesa, ¡cómo para no estarlo! Me hizo darme la vuelta
y me afeitó también el culo. Me resistí, pero al final la dejé. Me
estaba gustando, cuando terminó, me hizo darme la vuelta de nuevo y me
dijo:

-¡Voilá!.

Estaba totalmente afeitado. Me hizo
tumbar y empezamos otro 69 como el del día anterior. ¡Qué corrida tenía
la tía! Yo tampoco puede aguantar mucho y me corrí en su boca. Nos
quedamos juntos durante un rato, hasta que ella empezó de nuevo.
Cambiamos de postura y empezamos a follar. Qué placer me daba el no
tener vello. Entraba muy suave. Me corrí otras cuatro veces más. La
última ya no salía nada.

Estábamos extasiados y cansados. Nos
duchamos juntos y salimos a tomar unas cervezas como si nada. Cuando
volvíamos a casa en un rincón le levanté la falda, y se la metí de
golpe. No llevaba bragas, e estaba húmeda. Yo creo que se había corrido
antes alguna vez más. Fue un polvo rápido, pues a las diez o doce
embestidas me corrí. Estaba todo el día empalmado. En mi vida pensé que
iba a tener tanto aguante.

Así seguimos hasta el fin de semana.
Estábamos el viernes a punto de comer cuando suena el timbre de casa.
yo no esperaba a nadie. Sería alguna vecina a preguntar por algo. fui a
abrir….y sorpresa: Isabel, otra compañera de colegio a la que no veía
desde hacía 6 o 7 años. Isabel estaba buenísima, era la pijita de clase
y por eso no caía bien. yo no la había vuelto a ver, pero la verdad es
que no había cambiado, bueno, sí, sí había cambiado: más tetas, más
culo, más buena.

-¿Qué haces aquí? -Me invitó Noelia a pasar el fin de semana. No te importa ¿verdad?

Otra
vez Noelia enredando. Que iba a hacer. la llevé a la habitación donde
se suponía que dormía Noelia y no dije nada. Las dos se abrazaron como
si no se hubieran visto desde hacía tiempo, y nos dispusimos a comer.
Llegó la hora de tomar el sol, y yo no sabía qué iba a ocurrir. Me puse
el bañador, estiré la toalla en el suelo y me senté. En ese momento
salieron las dos por la puerta. En pelotas, sí, estaban completamente
desnudas. Yo me quedé boquiabierto con una expresión de tonto que
flipaba. Dijo Noelia entonces:

-¿No te gusta la sorpresa?

Yo no dije nada.

-Parece que le dan miedo dos chicas en pelotas. Dijo Isabel. -No hija,
no, pero es que no me lo esperaba. -Ya me ha contado Noe lo que tú le
haces. Espero que a mí me trates igual.

Yo estaba desconcertado.
Las muy cabronas querían follarme juntas, y a Noelia le daba igual. Yo
no iba a ser menos. Pensaba que esto era un sueño que nunca ocurría.
Colocaron las toallas en el suelo, se sentaron y empezaron a morrearse
y a sobarse. ¡Así que también les iba el rollo lésbico! Ni que decir
tiene que mi polla estaba a reventar. Entonces dije:

-¿Puedo yo
también jugar? dije mientras me bajaba el bañador y saltaba mi polla
como un resorte. -Me la tienes que presentar, dijo Isabel. Estaba
buenísima.

Me acerqué, la cogió con las manos y empezó a chupar. Se paró y dijo:

-Vaya, así que los dos jugáis a los peluqueros.

Ella tenía una mata de pelo considerable, así que se abrió de piernas y dijo:

-Noe, ¿porque no me lo quitas?

Noe
se levantó y fue a buscar los utensilios. Nosotros nos quedamos en la
toalla besándonos y sobándonos. Vino entonces Noelia, Isabel se tumbó,
y empezamos a rasurarla. Yo quería intervenir, e Isabel me dijo:

-Tú afeitarme las axilas.

Tenía
el saliente del pelo, y yo cogí la maquinilla y me puse por delante a
afeitar. Mi polla quedaba cerca de su cara, y ella se colocó y empezó a
chupármela. Vaya espectáculo que dábamos. Cuando Noelia terminó, la
limpió y empezó a chuparle el clítoris. Isabel se retorcía pero no
paraba de chuparme a mí. Yo me coloqué encima y también empecé a
chuparle el clítoris junto a Noe. Sabía riquísimo. Después de un rato
así, Noe me dijo que me la follara. No lo dudé. Se la metí de un golpe
y empecé a embestir. Ella me dijo riendo:

-No tengas prisa que tenemos toda la tarde.

Cuando
llevaba un rato me hizo parar para que no me corriera, y mientras ellas
se besaban. A continuación Noelia puso el culo en pompa y se la metí.

-¡Me corro, me corro! -Aquí, aquí. Y se pusieron delante para recibir la corrida.

Las
puse perdidas de semen y ellas empezaron a lamerse la cara y a besarse.
No era la primera vez que lo hacían juntas. Isabel fue dentro de la
casa y salió con una bolsa. La abrió y dijo:

-Traigo unos juguetes.

Eran
consoladores de todo tipo. Noelia cogió uno que era transparente pero
que medía unos 30 cms. y empezó a jugar con él y a metérselo en el
coño. Acabó metiéndose casi todo. Gemía la muy cabrona de placer. Yo
sólo podía meterle 16 cms. que era lo que tenía. Isabel cogió uno de
acero inoxidable, se untó el culo de vaselina y empezó a metérselo por
detrás. Yo miraba atónito. Entonces Noelia se sacó el que tenía dentro
y me lo dio a chupar. Quería que yo le hiciera una “mamada” al
consolador. Se la hice. Sabía a ella. Estaba muy bueno. Mientras me
tocaba la polla que la tenía otra vez a 100.

Isabel me dijo
entonces que se la metiera por el culo. Nunca lo había hecho por
detrás. La metí despacio pero le entraba muy bien y enseguida cogí
ritmo. Ella jadeaba y Noelia mientras estaba con el de 30 cms. por el
culo. Me hizo entonces una seña, se la saqué a Isabel y se la metí a
Noelia. Me corrí dentro de ella, e Isabel se dispuso a chuparle el culo
y dejárselo limpito. Yo estaba agotado de tanto trajín pero ellas
parecían insatisfechas. Isabel sacó entonces una polla sujeta con unas
cinchas y se la puso. Se acercó a mí y me hizo “realizarle otra
mamada”. Después se la metió a Noe por detrás y se la folló. Noe gemía
y gemía. Cambiaron de posición e Isabel se tumbó. No se sentó encima y
se lo metió todo. Era una polla espectacular, mediría como uno 25 cms.
y bastante gorda.

Follaban las dos increíblemente. Noe se agachó
y me dijo que yo también se la metiera. Se la metí por el culo. Tenía
dos pollas dentro. Me encantaba. Paramos y cambiamos las posturas.
Ahora la que recibía era Isabel. Otra gozada y otra corrida. Entonces
yo empecé a limpiarle el coño y el culo a Isabel mientras Noelia empezó
a sobarme mi culo y meterme algún que otro dedo. Al principio no me
gustó pero enseguida me excité. Entonces noté como me metía el
consolador metálico.

Uffff!, que placer me estaba dando. Isabel
se puso la polla, y en ese momento me la empezó a meter a mí. ¡Me
estaban dando por culo!. Pero que gozada. Nunca lo habría imaginado.
Era una mezcla de dolor y placer que me estremecía. Noelia mientras me
chupaba la polla hasta que me corrí en su boca. Acabamos los tres
tumbados boca arriba. Luego nos duchamos y nos fuimos de marcha a un
pueblo cercano donde tomamos unas copas sin hacer nada especial. Al
llegar a casa Noelia e Isabel se fueron a dormir juntas a hacer también
lo que les viniese en gana. yo por mi parte me quedé frito.

Al
día siguiente Isabel volvió a Madrid, no sin antes echar un buen polvo
los dos juntos. Nos despedimos y hasta la fecha. Noelia y yo follamos
como locos esos días restantes aunque notábamos que nos faltaba algo.
Después de esos días dejamos de vernos hasta hace un mes que me
encontré con ella.

Esa es otra historia. Saludos.

Y recuerden votar mi historia…

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SON MUCHAS LAS VUELTAS DE LA VIDA

Publicado por fercho212 en Octubre 9, 2008

SON MUCHAS LAS VUELTAS DE LA VIDA – Su lengua estaba en mi vagina, mordisqueaba mi clitoris, lamia todo el recorrido de mis labios, ella magicamente tomaba entre sus labios mi clitoris y hacia que acabe de una manera casi bestial

SON MUCHAS LAS VUELTAS DE LA VIDA Su lengua estaba en mi vagina, mordisqueaba mi clítoris, lamía todo el recorrido de mis labios, ella mágicamente tomaba entre sus labios mi clítoris y hacía que acabe de una manera casi bestial

Son muchas las vueltas de la vida, y las amistades que esta te regala. Mi nombre es Klaudia y cuento con 33 años, y disfruto de la experiencia del sexo. Lo que les voy a relatar es parte de este disfrute sensacional que a veces la vida te ofrece al hacerte conocer nuevas amistades.

Cierto sábado me llama una amiga, a eso de las 10 de la mañana, la atiendo entre sueños, (ya que es el único día en que puedo dormir hasta la hora que quiero), para contarme que se había peleado con su amigo-novio y que estaba muy mal, me preguntó si podía acompañarla a tomar unos tragos a la noche para poder despejarse y así no pensar en él.

Luego de arreglar nuestra salida, y cambiar los planes que tenía, me preparé durante la tarde para ver que me pondría ya que es toda una ceremonia la preparación de las mujeres para salir. Busqué una camiseta escotada, desde donde se podía ver mis pechos grandes asomarse por la apertura de la misma, unos jeans ajustados azules, que remarcaban mi cola y mis botas altas, negras, de tacón. Perfume suave en mi cuerpo, poco maquillaje y una chalina para la brisa de la noche, fueron los complementos ideales de mi vestuario. Subí al auto y me dirigí hasta la casa de mi amiga.

Al llegar toco el timbre, me abre por el portero y subo los tres pisos que separan la puerta de entrada hasta su departamento. Mientras protestaba por dentro porque seguramente ni se había cambiado y ahora tendría que esperarla. Cuando llegué a su puerta, efectivamente no estaba cambiada. Su cuerpo solo traía una tanga blanca, diminuta y un corpiño sin tirantes negro. Estaba extrañamente alegre, y al mirar hacia la mesa me di cuenta del porqué. Una botella de tequila abierta, vacía por la mitad, reposaba allí.

En un rato estoy, dijo y con la música a todo dar buscaba ropa. Prendí un cigarrillo y me dediqué a observarla, otra no me quedaba. Veía como su pelo, aún húmedo se desparramaban en el aire, ante cada movimiento suyo; como sus piernas blancas parecían más largas de lo que eran ante su desnudez, sus pechos pequeños se bamboleaban, vi como su tanga diminuta se metió en su cola y, al darse vuelta, además, se había metido sus labios vaginales totalmente depilados… mi cuerpo fue, extrañamente, atraído por lo que veían mis ojos.

Turbada como estaba le indiqué que se apurara, que saldría al balcón para terminar mi cigarrillo, en realidad era para tomar distancia y manejar la excitación extraña que sentía. El aire frio me ayudaron a estabilizarme y a reprimir eso que comenzaba a subirme por el cuerpo hasta el centro mismo de mi ser. Otro cigarrillo fue mi cierre y despejé mi cabeza aun más…Hasta que apareció detrás de mí diciéndome:

-Ya estoy lista, ¿vamos?

Al darme vuelta, miré el producto terminado, ahora estaba totalmente vestida. Llevaba una falda muy corta, de jean, unas medias negras, botas también negras y arriba una blusa algo suelta pero escotada que dejaba insinuar que debajo de ella había un par de hermosos pechos. El pelo atado y maquillada muy suave. Con una sonrisa embriagadora, que dejaba entrever sus dientes blancos. Una visión que terminó por hacerme entender que me sentía muy atraída hacia ella.

Arrancamos nuestra salida, tomamos los abrigos, las llaves, las carteras y salimos. Ya en el ascensor se acerca hacia mi cuello y me elogia el perfume. Yo al sentir su rostro cerca me paralicé y cuando dijo eso solo atiné a sonreír y a decirle que no diga pavadas, ya que ella tenía uno igual, a lo que respondió que en mi cuerpo quedaba mucho mejor… llegamos a la planta baja y subimos al auto. Ella estaba con una alegría exagerada, producto del alcohol y yo con una excitación rara en todo mi cuerpo producto de lo que mis ojos habían visto antes… subimos la música y emprendimos la marcha.

Charlábamos de muchas cosas hasta que en un momento comenzó a hablar de su problema con el “amigo novio” y su alegría comenzó a disminuir, paramos en un semáforo y al ver que unas lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos yo me acerqué y la abracé dulcemente mientras le decía cosas como…todo va a estar bien, el se lo pierde…no te preocupes… ella se incorporó y quedamos abrazadas y mirándonos a los ojos, ya no había lágrimas en ellos, solo ternura.

Ese momento fue interrumpido por un bocinazo del auto de atrás que al pasarnos y ver como estábamos, desde allí salieron algunos comentarios jocosos, al darnos vuelta hacia ellos eran dos tipos, que haciendo bromas sobre el lesbianismo y su supuesta hombría, me hicieron enojar, a lo que insultos salieron de mi boca, ellos rompieron en risas y ella me dijo:

- Mirá como se quedan callados…

Me dio vuelta la cara y me estampó un beso increíble. Dicho y hecho, los tipos se quedaron callados y continuaron su marcha. Ella rompió en risas diciendo: -¿Viste? Ja, ja, ja-

Yo no podía ni hablar de la sorpresa. Continuamos. Fui fingiendo que no fue nada y que sirvió la lección a esos dos groseros, desestimando lo que ese beso había movilizado en mí.

Llegamos al bar, estaba repleto de gente. La música sonaba sin parar, el humo y las luces hacían un ambiente penumbroso. La tomé de la mano a ella y caminamos hacia la barra, debía tomar sí o sí algo de alcohol para bajar la locura galopante que preparaba mi cabeza. Pedimos algo fuerte y nos dirigimos a la pista a bailar. Juntas hacíamos movimientos sensuales, algo que hacíamos siempre que bailábamos juntas como para llamar la atención del entorno, aunque esta vez parecían más intensos.

Se nos acercaron dos tipos, bailaban cerca nuestro hasta lograr llamarnos la atención y separarnos. Pedí al que hablaba conmigo que me trajera otro trago igual, mientras esperaba veía como el otro bailaba con ella, intentaba meterle mano tímidamente, acercaba sus labios a su cuello y ella no paraba de bailar. Se movía tan pegada a él que le rosaba su entrepierna haciéndolo poner a mil. Yo reía al ver como el tipo se volvía loco.

El otro regresó con mi trago, lo tomé mientras intercambiábamos algún que otro comentario aburrido, le pido que volvamos a bailar, ya que me estaba aburriendo demasiado. Bailamos bien pegados, entré en ese mismo juego de la sensualidad del baile pegado, rosándole con mi cuerpo su cuerpo, alejándome en el momento justo y haciéndome la tonta ante cada acercamiento de él.

En un momento dado veo al tipo que estaba con mi amiga, solo, hablando con una tipa que estaba cerca. Me disculpé con quien bailaba conmigo y me dirigí al baño a buscarla. Al llegar allí me fijé que estaba sentada en un rincón con la cabeza empapada y la señora que custodiaba el baño le acercaba un vaso con agua. Ahí la ayudé a levantarse y le dije:

-¡Nos vamos ya!

Al salir del baño, la llevaba apoyada a mi hombro y tomada por la cintura. Me encontré con el tipo que bailaba conmigo y me ayudó, disimuladamente a sacarla de allí. La subimos al auto y le agradecí, disculpándome por tener que llevarla. Se ofreció amablemente a acompañarnos, a lo que me negué. Me dio su número telefónico, y yo en agradecimiento le di un dulce beso muy cerca de su boca. Y subí al auto.

Durante el trayecto a su casa, ella decía pavadas, balbuceaba incoherencias, estaba mareada. En el mismo semáforo donde (en dirección contraria), horas antes me había dado ese beso para darles la lección a esos tipos, la acomodé en su asiento, le abrí la ventanilla para que el aire le dé en su cara y al intentar ponerle el cinturón rocé su pecho, al hacerlo ella arqueó su espalda y se entreabrió su boca. Desestime los deseos de besarla que se apoderaban de mí, volví al frente del volante y continué la marcha.

Al llegar a su puerta, me di vuelta a verla, ya que desde ese semáforo no quise voltear la cabeza, la vi dormida, profundamente. La calle estaba muy oscura, solo se veía la luz de la entrada de su edificio. Le saqué el cinturón y la miré por un rato. Era como una nena durmiendo, la imagen que devolvían mis ojos era muy sensual, ya que ella estaba con las piernas entreabiertas, la falda levantada al límite de dejar ver su tanga blanca, su cabeza apoyada en el asiento, de costado y sus brazos a los lados. Mi corazón comenzó a palpitar aceleradamente, mi respiración comenzó a cambiar. Tal vez el alcohol que tomé o el morbo de todo lo sucedido durante la noche, hicieron que deseara a esa personita indefensa y extremadamente sensual que estaba sentada a mi lado.

Mi mano fue hacia su rodilla, fue subiendo lentamente hasta sentir que mis dedos tocaban su tanga, parecía estar húmeda y tibia, eso me excitó aun más así que acerqué mis labios a los suyos, suavemente, los recorrí solo rosándolos para no despertarla, pero ante mi sorpresa, sentí en mi cabeza una mano que me apretó y que su boca se abrió, aún más… deliciosamente.

Sentí su lengua entrar en mi boca, jugar con la mía, como mi mano era apretada por sus piernas para que no la quite de allí. En un minuto de “conciencia” atiné alejarme y al hacerlo la vi con los ojos bien abiertos y una sonrisa pegada a sus labios. Mi cabeza daba vueltas, no sabía que decir, si disculparme, si decirle que la deseaba…

Ella rompió ese silencio molesto que se creó, diciendo que hacía mucho que esperaba que esto sucediera… yo no sabía si enojarme y explicarle que solo me interesaban los hombres, (teoría discutible luego de que hiciera lo que hice) , si decirle que estaba confundida por el alcohol, pero por su forma de hablar no era así. Ahí, al ver mi cara descolocada, dijo: – Yo planeé todo lo sucedido esta noche, te esperé en ropa interior, fingiendo que había tomado de más, el beso del semáforo, el baño del bar, todo, todo…

De más está decir que mi sorpresa fue aun mayor, una mezcla de sentimientos se mezclaron en mi, y no lograba saber qué hacer. Mi cuerpo sudaba y al mismo tiempo estaba en éxtasis, había una lucha interna en mí, ya que una parte de mí deseaba irse, pero una mayor parte deseaba continuar experimentado con ella, quería continuar sintiendo sus labios y su cuerpo. Solo atiné a decir no lo puedo creer… y es cuando una pequeña sonrisa apareció en mi boca, y al ver esto ella se acercó a mi oído y me susurró… te deseo desde el primer momento que te vi…

Sus labios se unieron a los míos en el beso tan esperado, donde las dos estábamos dispuestas a disfrutar del momento, a disfrutar la una de la otra, olvidando el entorno. Sus manos fueron hacia mi escote, apoderándose de mis pechos, disfrutándolos, sacándolos de la prisión del corpiño para luego lamer y mordisquear los pezones de una forma dulce y sensual a la vez. Mis manos, que hasta el momento se encontraban estáticas, comenzaron, lentamente a tomar su pelo y a hacer algo de presión en su cabeza para que no deje que mis pechos se escapen de su boca. Mi respiración, acelerada, hacía que exhalara aires de placer. Los vidrios de a poco fueron empañándose. Nuestras bocas nuevamente se unieron, desesperadamente. Yo no quería dejar de disfrutar el manjar de su saliva.

Paramos por un momento ese beso desenfrenado, mis manos acariciaron su mejilla, mis ojos se clavaron en los suyos, mi boca volvió a entreabrirse, como volviendo a suplicarle que su lengua la recorra. Así lo hizo. Luego de unos minutos, no sabría decir cuántos, en que disfrutábamos de nuestra pasión de besos y caricias, de manos recorriendo el cuerpo de cada una sobre la ropa; decidimos subir al departamento, para poder estar más cómodas.

Apresuradamente bajamos del auto, mientras ella buscaba las llaves, mi cuerpo temblaba, por la pasión de lo vivido e imaginando lo que pasaría luego…lógicamente me estaba quedando corta en lo que estaba imaginando.

Al entrar al ascensor, nuevamente nos unimos en un beso apasionado, nuestras manos, desesperadas tocaban cada centímetro de nuestros cuerpos, como si la vida se fuera a acabar en esos instantes. Imperiosamente debíamos tocarnos, darnos placer, como si al llegar a su departamento todo se fuera a terminar.

Cuando el ascensor frenó en su departamento, bajamos de el en silencio, solo tomadas de la mano. Mientras ella volvía a tomar sus llaves, yo solo la miraba como tratando de procesar lo que estaba pasando. Ella se dio cuenta de eso y antes de abrir me miró a los ojos y con una sonrisa y su mano tomando la mía fuertemente, me condujo hacia adentro.

Al cerrar la puerta, no hubo desesperación como en el ascensor, sino todo lo contrario. Nos besamos lentamente. Sus manos bajaron hacia mi cintura, me tomaron fuertemente hacia su cuerpo. Su boca bajo hacia mi cuello, su lengua, lentamente lo recorrió. Mis sentidos estaban totalmente en jaque. Solo me dejé llevar por el placer.

Me levantó lentamente la blusa, y al ver mi corpiño lo recorrió con sus manos, tocando mis pechos nuevamente, pero ahora como un tesoro extremadamente valioso. Mis pezones estaban duros, los rozó y mi cuerpo levemente reaccionó arqueándose más. Me apoyó contra la pared y desprendió al carcelero de mis pechos… se quedó unos instantes solo observándolos.

Me volvió a mirar la cara, sonrió y me besó. Luego se acercó a mi oído y me susurró:

-Te deseo de una manera inexplicable- A lo que yo solo atiné a decir…Yo también te deseo.

Mi voz sonó ronca, producto del placer. Ella bajó hacia mis pechos, con una mano acariciaba uno y con su boca disfrutaba del otro. Mi respiración estaba descontrolada, intentaba no interrumpir el sonido de su saliva y su boca en mi pecho…esa dulce melodía. Así que mis gemidos salieron ahogados.

Mis manos comenzaron a tomar vida, acariciaron su cara, tomaron delicadamente sus cabellos, soltándolos. Miraba sus movimientos, disfrutaba de ellos. Sentía como sus mordiscos hacían enloquecerme. Le levanté su cara hacia mí, la besé y cambié de posición, ahora era ella la que se apoyaba en la pared. Saqué su blusa, y su sostén, tomé sus pequeños pechos en mis manos, los disfruté, los lamí con avidez.

En el aire solo se escuchaban los gemidos unidos que salían despedidos de nuestras bocas. Un extraño perfume, dulce por cierto inundaba la escena. El perfume del sexo. Mis manos siguieron bajando, subieron su falda, y se metieron dentro de su tanga. Allí, sintieron su humedad. Ellos lentamente entraron entre sus labios, para apoderarse de ese tesoro maravilloso. Mientras hacía esto ahogué un poco sus gemidos con un beso. Continué con mi boca en la de ella, mientras mis dedos se acercaban peligrosamente a su entrada. Su respiración entraba en mi boca y mi lengua la disfrutaba.

Ahora la curiosidad pudo más. Bajé hasta arrodillarme frente a ella, saqué su tanga y entreabrí sus piernas. Allí mi lengua hizo el resto. Disfrutó de su recorrido por la vagina de mi amiga, disfrutando del elixir de su interior, sintiendo su suavidad…hasta que un espasmo en su cuerpo me indicaron que disfrutaría aun más…acabó producto de mi exploración y mi lengua se encargó de tomar ese manjar, hasta ahora nunca probado, entre amargo y viscoso; maravilloso; Con un olor muy particular.

Al alejarme levemente, ella se arrodilló y me besó apasionadamente, para luego recostarme en el suelo. Ella estaba sobre mí, comenzó por besarme los labios, bajó nuevamente por mi cuello, pasó por el centro de mis pechos, paró unos instantes en mi ombligo mientras desabrochaba mi pantalón. Sacó mis botas, el pantalón y mi tanga, para dejarme totalmente desnuda. Me sentía a merced de sus manos, y eso me excitaba aún más.

Abrió mis piernas y es allí, donde perdí la conciencia del tiempo y del espacio. Mis sentidos, todos ellos gozaban, mientras su lengua estaba en mi vagina. Mordisqueaba mi clítoris, lamía todo el recorrido de mis labios, volvía a jugar con mi clítoris, tomaba todo lo que mi cuerpo le brindaba… solo era consciente de que cada vez que mi cuerpo se tensaba, ella mágicamente tomaba entre sus labios mi clítoris y hacía que acabe de una manera casi bestial.

Agotadas, ambas, luego de pasar ese momento tan maravilloso de nuestra unión, nos abrazamos y entrecerramos los ojos para luego dormirnos profundamente unos instantes…

Desperté sintiendo un placer especial, en mi vagina: un dedo inquieto jugaba con mi clítoris y amagaba a entrar dentro de mí. Abrí los ojos y la vi a ella mirando los míos. Sonreí y alcé la cabeza para besarla. En el mismo momento en que nuestras lenguas volvieron a unirse, su dedo inquieto junto a otro más, entraron en mi vagina haciendo que en la boca de ella ahogue un gemido ruidoso. Los dos visitantes entraban y salían de mí, la lengua de ella jugaba con la mía y mi cuerpo muy pegado al suyo comenzó a moverse al compás de sus dedos hasta mojarlos totalmente.

Los sacó y los lamió. Mi boca desesperada se unió a la suya en el apuro por sentir la mezcla de su saliva con mis jugos. Me fui colocando sobre ella, mi muslo entreabrió sus piernas y comencé a frotar su vagina al compás. Yo solo la miraba gozar. Sus gemidos llenaban la sala, mi muslo era el que estaba haciéndola gozar, mis manos tomaban sus pechos, mis dedos jugaban con sus pezones, mi mirada clavada en su cara.

Mi muslo fue el testigo presencial de la catarata de jugos que salieron de su interior al terminar. Pasé mi mano por el para tomar lo que lo mojaba y saborearlo en mi boca. Su sabor era embriagador, y lo disfruté con los ojos cerrados, como se cata un buen vino.

Al abrir los ojos ella estaba sentada frente a mí, observándome. Se acercó a mi cara, me besó solo rozando los labios en los míos, me ayudó a pararme junto a ella, me abrazó y susurró en mi oído:

-No quiero que despertemos separadas nunca más…
Cuando el sol estaba a pleno, nos encontró Juntas, muy pegadas en su cama, despertamos. Y un Te Quiero, sonó al unísono, varias veces mientras nos besábamos…

Espero con ansias tus comentarios a mi correo…y ¿porque no? tus votos si te gustó… Besos…

Autor: Klaudia klaudiacuore (arroba) hotmail.com

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UNA POLLA Y DOS COÑOS -

Publicado por fercho212 en Octubre 1, 2008

UNA POLLA Y DOS COÑOS Me puse a 4 patas y le dije: A ella despacio, cuando te emociones te pasas a mi culo y me la metió de una y comenzar a follármelo, cuando se corría se iba a su culo para ir con tranquilidad

Queridos folladores:

¿No resulta curioso como un mismo acto (en este caso follar como una autentica guarra) puede ser o el peor de los pecados o la mejor de las bendiciones dependiendo del sujeto que lo juzgue?

Ayer se cumplió la promesa que tenía pendiente con Carlos: Hicimos un trío, él, yo y una chica con la que él se había liado hacía tiempo que era bisex, pero empecemos por el principio.

Carlos llamó a Cristina (así se llama su amiga bisex) y le explicó lo que pretendía, la chica accedió a quedar con los dos e ir a cenar y después ya se vería, lo cual me pareció bastante prudente, ella y yo no nos conocíamos de nada y lo lógico es que por lo menos nos veamos(tampoco hace falta intimar mucho más para lo que teníamos pensado hacer). Por lo que Carlos me contó Cristina es una chica muy abierta y desinhibida, un poco guarra, para entendernos, así que supusimos que no solo cenaríamos.

Entonces llegó el sábado, a diferencia de con el otro trío no hice grandes preparativos, en el otro digamos que jugaba el papel de organizadora del evento, en este era una mera invitada, aunque iba con total intención de reclamar mi protagonismo llegado el momento…

Así que mi sábado pasó relativamente normal, por la tarde me duché (no fue necesario depilarme nada puesto que lo tenía todo ya libre de estorbos) y al salir de la ducha me puse el albornoz y me dirigí a consultar mi correo, como a raíz de publicar el primer relato recibo mensajes bastante excitantes comencé a sentir bastante calor y a ponerme cachonda, supongo que el hecho de saber lo que me esperaba ese día me ayudaba, aunque francamente tampoco me hace falta mucha ayuda, me paso el día en celo…

Entonces se conectó mi ciber-follador… es una persona con la que llevo años ciber-follando y francamente… no hay dos iguales, no se cuanta leche suya y flujos míos han bañado nuestras manos durante este tiempo, pero posiblemente los suficientes como para acabar con la sequía del mundo… y yo que estoy muy comprometida con la causa decidí esa bonita tarde seguir colaborando… así que comenzamos a tocarnos llegando a correrme tres veces… obviamente volví de cabeza a la ducha (puedo permitirme dos duchas después de todos los líquidos que aporté)

Bien, pues después de adecentarme y arreglarme me reuní con Carlos… el cual comprobó que llevara la ropa que me había sugerido ponerme (curiosamente era ropa bastante decente, unos vaqueros y encima una camiseta de tirantes de las que se ciñen en el pecho y después caen, además es bastante larga, también decidió que me pusiera un conjunto de ropa interior de Snoopie, así que le complací, aunque no terminaba de entenderlo).

Durante el trayecto al restaurante en el que habíamos quedado con Cristina le pregunté que porque me había hecho vestirme así cuando la ocasión requería una vestimenta más provocativa…

Y me dijo que quería “engañar” a Cristina, que al tener yo cara de santa e ir vestida como tal se sorprendería mucho más cuando descubriera la puta que soy. Yo vi perfecta la explicación pero encontré un problema: Que ocurriría si Cristina al creerme una puritana no accedía al trío…? Y él me dijo que Cristina la única reserva que tenia y el único motivo por el cual no había accedido directamente era por si yo no era de su agrado físicamente…. pero que estaba convencido de que lo sería… no obstante me dio “permiso” para demostrar sutilmente que las apariencias engañan…

Y llegamos al restaurante, habíamos quedado en reunirnos en la puerta, nosotros llegamos pronto y allí no había nadie…. así que nos pusimos a charlar y a esperarla… y de repente me dice Carlos: Es esa que viene por ahí! Y vi una chica muy llamativa, con el pelo negro, largo y ondulado… Iba (al contrario que yo) vestida y pintada muy provocativa (falda corta, tacones altos, camiseta escotada) Según se acercaba pude ver que no era una chica excesivamente guapa (fea tampoco) pero es la típica chica cañón que sabe sacarse partido y que además tiene un cuerpo bonito. Aunque no soy bisex ni lesbiana decidí al verla que ya que me había embarcado en esta aventura podía follármela y disfrutarlo… (me folló millones de veces mi propia mano…. porque no iba a follármela a ella? decidí tomármelo como una forma de hacer disfrutar a Carlos y ya que estábamos nosotras dos también, para mi ella durante esa noche iba a ser un consolador gigante cuyas pilas iban a ser el placer que yo la provocase…)

Cuando llegó donde estábamos saludó a Carlos, parecía simpática y cariñosa, al menos su saludo lo fue…. y después nos presentamos… Me dijo que era muy guapa, que Carlos la había comentado algo pero que no pensó que lo fuera tanto…. Y yo decidí empezar jugando al juego de Carlos… así que la respondí tímidamente que gracias… Pasamos al restaurante, nos sentamos y comenzamos con conversaciones normales, yo respondía a las preguntas que me hacía pero me mantenía en un segundo plano, jugando a la niña prudente y tímida… Nos tomaron nota, nos sirvieron la cena y seguíamos así…. ellos mantenían una charla animada en la cual yo me involucraba lo justo para que no resultara incómodo ni pareciera mal educada…. Entonces decidí que era el momento de comenzar a mostrar un poquito mi verdadera cara y la hice una pregunta (poniendo mi cara y voz de santa): De que os conocéis Carlos y tú? Obviamente supuse que ella sería prudente con su respuesta porque ni siquiera sabría lo que el me había contado, y acerté: Soy amiga de su prima y nos presentó.

A lo que respondí: Ahhhh, ¿es verdad la noche que os pasasteis follando no?

Y ella un poco descolocada (supongo que no sabía si lo decía en plan celos) me dijo: Pues si, esa noche…

Entonces yo miré a Carlos le di un beso y le dije: A que lo hace bien?

Y ella dijo: Si, eso creo recordar… Entonces volví a mi personalidad de niña buena y cambié radicalmente el tema de conversación.

Poco a poco me fui involucrando más en la conversación, intentando no olvidar del todo mi papel de “inocencia” y así terminamos los 3 charlando de todo un poco, la chica me resulto simpática y alegre…. me agradó….. por el momento la conversación, quitando el momento que yo provoqué no había sido dirigida hacia el sexo (lo mismo se pensaba que iba a asustarme, jaja, pobre tonta) entonces nos trajeron los postres…. yo pedí una copa con dos bolas de helado (sugerente, mmmm) y comencé a chupar la cucharita mirando a Cristina de la manera más excitante y discreta que podía (estábamos en un restaurante, no era plan de dar el espectáculo) y ella no me quitaba ojo…

Ya no me cabía duda de que la gustaba, con darle un poco de pie se vendría con nosotros sin lugar a duda… entonces volví a llenar la cucharita y se la llevé a Carlos a la boca, el cual se lo comió mirándome con cara de cabrón en celo. Después volví a llenar la cucharita y me la metí a la boca pero sin vaciar el contenido, volví a sacármela y se la volví a dar a Carlos, el cual volvió a comérselo pero en esta ocasión miraba a Cristina…. volví a llenarla y esta vez se la llevé a ella a la boca…. la cual se lo comió sin rechistar…… y después de eso pagamos la cuenta y decidimos irnos por ahí a tomar algo…

Nos fuimos a un pub a tomar algo, estuvimos los 3 hablando un rato, estaba resultando todo agradable, yo comencé a mostrarme abierta y a involucrarme pero con reservas, con cierta timidez fingida que esperaba dar a entender que en la cama soy igual, es como cuando una persona q no es cariñosa te da un abrazo….. lo disfrutas mucho más que si esperas el abrazo.

Entonces llegó el momento de las provocaciones y las decisiones ( yo lo hubiera planteado todo más abierta y rápidamente, pero no lo dirigía yo así que no marcaba el ritmo ni la forma).

Carlos comenzó a ponerse cariñoso conmigo, pero cada cosa q me hacia lo hacia mirándola a ella, yo mostraba decencia, en una ocasión me tocó una teta y yo puse cara de enfado y me retiré, Cristina no nos quitaba ojo, el se apretaba contra mí mientras hablaba con ella, me besaba el cuello pero mirándola con cara de vicio…… y varias provocaciones de ese tipo. En un momento dado me fui al baño y cuando regresé Carlos me dijo al oído que había hablado con ella y que ella quería hacerlo pero que le daba la impresión de que yo no estaba muy segura y era demásiado tímida para hacer algo así cuando ni siquiera soy bi.

Se fue al baño y me pidió que hablara con ella y que a la salida quería irse a follarnos a las dos, que lo hiciera como me diera la gana. Así que tenia dos opciones:1ª Mostrarle mi verdadera cara para que comprendiera que de tímida ( al menos en lo que al sexo refiere) nada, y de vicio mucho. 2ª Intentar hacerle saber desde mi papel de santa que estaba dispuesta. Y decidí empezar por la 2ª opción ya que si esta no salía bien podía recurrir a la 1ª. Así que la dije agachando la mirada y fingiendo vergüenza:

-Tú sabes que hay cosas que a lo mejor no te apetece hacer mucho pero lo haces por las personas que te importan no? Pues esta es una de ellas…. Por lo que a mi respecta estoy decidida, ¿y tú? Y me dijo:

-Yo quiero, claro que quiero, pero me da mal rollo si vas a estar pasándolo mal, no se como actuar contigo, si dedicarme solo a Carlos si dedicarme también a ti….Supongo que sabes que yo soy bi… lo que significa que puedo sentir la misma atracción hacia ti que como hacia Carlos… así que necesito saber para no meter la pata si tú vas a involucrarte con los dos o solo con él…

A lo que la contesté: -No se como puedo reaccionar, por mi probamos sin compromisos, si vemos q es incomodo o no funciona cortamos y cada uno por su lado……te parece?

Así que con esas nos fuimos los 3 en busca de un hotel, cosa que se complicó bastante ya que no estábamos en una zona de muchos hoteles y no se porque en los que entramos no tenían nada libre…..por lo tanto terminamos en un hostal, que más bien se puede llamar picadero que alquilan habitaciones por horas y además tienes que decir con antelación por cuantas horas lo quieres para que ellos puedan conocer la disponibilidad de sus habitaciones. A la hora de decir horas ella dijo 3, desconozco el motivo, yo habría dicho más, aunque claro, yo sabia que íbamos a disfrutar, ella tenía serias dudas.

Nos fuimos a la habitación, al llegar yo me senté en la cama (que ganas tenia de poder ser yo, pero Carlos aún no me había dado permiso), ella estaba también un poco descolocada, la pobre no sabia si follarme, ni siquiera si mirarme o me iba a incomodar, si podía follarse a Carlos o iba a empezar yo… así que claramente la situación tenia que manejar la Carlos, y así lo hizo:

Se acercó a mi y me hizo ponerme en pie y le dijo a Cristina:

-¿Que te parece? ¿Está buena? Y ella dijo que sí, que era muy guapa…

Y Carlos le dijo:

-Pero yo te pregunto si te parece que está buena, no que si es guapa…. (Yo a todo esto intentaba mostrar corte)Carlos continuó diciendo: -Aunque como va vestida así poco marca, espera, que te enseño…

En ese momento me hizo levantar los brazos y me sacó la camiseta, dejándome con los vaqueros y el sujetador de snoopie… y dijo: -Vaya sujetador, de muñequitos, apuesto a que el tuyo es más sexy…. por cierto, ahora que ves más…a que está buena?

Ella dijo:

-Si, está buena…

Ella estaba cortada ante mi supuesto corte, y el cabrón de Carlos parecía disfrutarlo porque no ponía fin al juego, luego me confesó que él que sabía lo putas que podíamos llegar a ser ambas estaba disfrutando de vernos tan modositas…

Entonces se alejó de mi y fue hacia Cris, la dio un morreo mientras la tocaba las tetas, ella me miraba, supongo q pensaba q en cualquier momento iba a decir: Hasta aquí hemos llegado, no quiero continuar…. Entonces la quitó la camiseta, y efectivamente su sujetador era mucho más sexi, negro, semitransparente, con encajes… Y me dijo:

- Mírala… ¿Te gusta su sujetador? Y yo dije:- Si, es muy bonito…

Entonces se lo quitó, y la dio un besito en cada pezón… Vino hacia mí y me quitó el mío (ella me miraba las tetas, supongo que la excitación la iba haciendo perder un poco la vergüenza) Carlos me puso el sujetador de ella y me dijo:

-Ahora que llevas el sujetador de puta tienes que convertirte en puta.

Dicho y hecho, al momento dije:

-Aún sigo llevando el tanga de Snoppie, mira: (y me quité los pantalones). Así no puedo ser una puta completamente.

Entonces me acerqué a Cris y la dije:

-Con tu permiso…

Me agaché, la metí las manos bajo la falda, agarré el tanga y lo bajé… cuando llegué al suelo ella levantó los pies para permitirme sacarlo, entonces frente a ella me quité el mío y me puse el suyo:

-Que tal me queda? (les pregunté mientras giraba para que ambos pudieran verlo por delante y por detrás) -Muy bien (respondieron los dos)Cristina se quedó un poco descolocada ante mi cambio de actitud, a la pobre se lo estábamos poniendo difícil. Entonces Carlos dijo a Cris: -Bueno, si ella ahora es la puta tú tienes que ser la santa…

Así que se acercó y la puso mi sujetador, le quitó la falda (dejando su coñito al aire) y le puso mi tanga.

Ella se dejaba hacer, pero no hacía nada, entonces Carlos comenzó a reírse y le dijo; Nunca te había visto tan descolocada y pasiva… ya entenderás todo, no te preocupes….. Y dirigiéndose a mi dijo: -A ver la puta, que demuestre lo puta que es, y la santa por supuesto que lo demuestre también, nada de tocarse y luego comprobaremos que no se haya mojado…

(A esas alturas yo ya me sentía bastante zorra, nunca antes había llevado ropa interior usada de otra mujer, y verla a ella, entre excitada, cortada, descolocada y sobre todo con mis bragas puestas me ponía cachonda, así que decidí hacerla mojar las bragas… mis bragas, y a su vez yo mojar las suyas, como recuerdo)

Así que comencé a dar el espectáculo habitual, mi carta de presentación e invitación… me saqué los pechos del sujetador, acariciándolos, endureciendo mis pezones…. escupí mi escote y lo esparcí con mi mano por mis tetas….. Ninguno de los dos se tocaba por el momento, pero miraban con cara de excitación, ella tenia prohibido tocarse y Carlos aunque ya se le notaba el bulto seguía teniéndola guardada…

Entonces continué, esta vez enseñando mi coño, que ya comenzaba a mojarse, eché el tanga a un ladito y me abrí los labios, enseñando mi clítoris, después abrí mi agujerito y comencé a meterme un dedo para que oyeran que ya chapoteaba…. Entonces volví a colocarme el tanga y me volví a meter un dedo (lo que pude teniendo en cuenta que lo hacía con el tanga) y a recorrer mi raja, secando mi coño con el tanga de Cris, lo estaba empapando… a estas alturas Carlos ya se la había sacado y había tenido que rechazar el intento de Cris de tocársela…

Luego me puse de espaldas y me doblé, dejando mi culo en pompa…. eché el hilito del tanga hacia un ladito para mostrar mi agujerito y abrí mis cachetes todo lo que pude… para que se viera bien, abrí y cerré mis cachetes varias veces y después me volví a meter el hilito entre estos y estiré, frotándolo contra mi ano…

Con que facilidad había pasado de santa a puta… y todo por una ropa interior milagrosa… Después de empapar el tanga de Cris me lo quité me acerqué a ella y la dije mientras la acercaba el tanga a la cara:

-Cuanto lo siento, mira lo que le ha pasado a tu tanga…… lo he ensuciado…… (y lo acerqué a su nariz para que pudiera olerlo) mientras tanto Carlos se acercó a nosotras y metió la mano entre las piernas de Cris y me dijo:

-No te disculpes, ella no se ha quedado atrás…

Y tras tocarla bien el coño con el tanga puesto se lo quitó y me lo hizo oler diciendo:

-Ves? igual de cochinas las dos…

Y yo le dije que dudaba que él fuera mucho mejor, que seguro que ya tenia el capullo sabroso, el me invitó a probarlo, y así lo hice, me agaché y comencé a comérsela… Cris miraba pero no hacía nada tras un ratito de mamada me incorporé y la dije:

-Todo ha sido un juego, de tímida no tengo nada, como ya sabes no soy bi, pero como experiencia aislada estoy dispuesta a involucrarme hasta donde haga falta y nos haga disfrutar a todos, así que por favor sal del ensimismamiento y haz lo que te venga en gana, tanto con Carlos como conmigo, por lo que a mi respecta tienes vía libre. A lo que ella contestó:

-¿Has estado todo el rato fingiendo y actuando? ¿En serio no te molesta que me pongas tan cachonda o más que Carlos? ¿y tampoco te molesta que Carlos me ponga cachonda? Por qué yo podía comprender que lo hicieras por él, pese a no hacerte gracia pero por como lo planteas ahora pareces tener el mismo interés que él…

-No me molesta nada, si, he estado fingiendo, hasta mi forma de ir vestida es premeditada, todo preparado por Carlos, quería engañarte para luego sorprenderte, y aunque esto comenzó como una historia para satisfacer a Carlos una vez metida en materia prefiero disfrutar todo lo posible… Ahhh y me encanta que la gente se sienta cachonda conmigo, lejos de importarme te lo agradezco, es más, me esforzaré en ponerte más cachonda que Carlos… (a todo esto Carlos mediaba, pero la conversación importante fue nuestra, omito sus intervenciones)

Tras finalizar esa conversación me acerqué a ella y la di un morreo mientras la cogía una teta (forma de confirmar mis palabras) he de reconocer que para mi era la primera vez que besaba y magreaba a una mujer con deseos sexuales…. y la situación me resultó excitante, acto seguido ella comenzó a tocarme el coño, con delicadeza…. Mmmmm, me estaba encantando sus suaves y delicadas caricias…. pero en ese momento pensé en Carlos, ambas nos arrodillamos y comenzamos a comérsela, yo escupía y ella esparcía con la lengua, nos morreábamos dejando la polla entre medias, una le succionaba los huevos y la otra la polla, hasta que ella se quedó comiéndole el rabo y yo me dediqué a su culo.

Huelga decir que nos estaba poniendo a parir: Putas, zorras, viciosas, guarrilladas, zorritas… (Todas esas palabras que pese a ser muy poco originales y bastante soeces a mi me ponen mucho) Bueno, pues me esmeré con su culo tanto como Cris con su rabo, me pareció una buena mamadora, y a juzgar por los gemidos de Carlos creo que lo era…

Yo dibujaba círculos con mi lengua en su ano, doblé la lengua haciendo una canuto (cosa que no todo el mundo puede hacer, depende de un gén que obviamente poseo, puesto que he venido a este mundo para gozar y hacer gozar, y la naturaleza ha cuidado hasta el más mínimo detalle) y comencé a meterse la y sacársela del culo, presionando con fuerza para que entrara bien, hasta que me dijo:

- No la saques, déjala dentro… Y a cris lo mismo… Corriéndose en la garganta de Cris con mi lengua en su culo… Su primera corrida.

Llegó nuestro turno, me tumbé en la cama y me abrí de piernas…. quería que me comieran el coño y me daba igual quien… Carlos me dijo:

-Cierra los ojos y no los abras, a ver si sabes quien te lo come. Así lo hice.

Comenzó una lengua a lamerme la raja, con la punta, intentando no tocarme con labios ni cara, así no tenia pistas de a quien pertenecía esa lengua. Yo dije que era Carlos, pero realmente no tenía ni idea, pero supuse que empezaría él… lo dije y acerté. Entonces Cris dijo: es mi turno…

Se colocó entre mis piernas, me abrió los labios (he de reconocer que en ese momento si me puse un poquito nerviosa, era la primera vez que una tía me iba a comer el coño, y siempre he oído decir que las tías lo hacen mejor que los tíos por experiencia propia) y acto seguido comenzó a comérmelo lenta y agónicamente… Mmmmm, buenísimo, recorría mi raja de abajo a arriba con la punta de la lengua y cuando llegaba al clítoris la dejaba quieta sobre el y apretaba, empujando la cabeza hacia abajo, después me absorbía el clítoris y me babeaba todo el coño, me lo comía con la boca muy abierta, dejando que sintiera sus labios, su aliento, su lengua.

Me metió un dedo y siguió comiéndoselo, mordisqueando mi clítoris… estaba comiéndomelo realmente bien, y si a eso le sumás la excitación que sentía por entregar mi vicioso coño a otra viciosa puta a la cual la ponía cachonda, justifica que mi coño estuviera chapoteando cual piscina de olas. Yo estaba tan cachonda que me olvidé de Carlos…. pero pronto descubrí donde estaba… Cris gimió mientras me lo comía, me asomé y Carlos estaba tumbado boca arriba entre sus piernas, ella a 4 patas y yo tumbada boca arriba espatarrada…

Carlos se lo comía a ella y ella me lo comía a mi… una escena increíble… lo suficientemente excitante para hacerme explotar…. me corrí gimiendo y salpicando, manchando la cara… y ella avisó de que estaba apunto…hice parar a Carlos y cogiéndola de los pezones la hice tumbarse boca arriba, la abrí bien las piernas y comencé a acariciarla el coño, Carlos se la tocaba mirándonos, estaba deseando verme comiéndome un coño…. entonces la dije: -Yo siempre he pensado que si me llegara al coño me pasaría el día comiéndomelo, bien, pues voy a comerme por primera vez un coño, va a ser el tuyo, y voy a hacerlo como si fuera el mío propio, como si me llegara…

Entonces me quedé observándolo, pero no por asco ni por indecisión, sino por puro morbo… y vino Carlos me cogió por la nuca y me empujó hacia el coño diciendo:

-Venga come ya de una vez…

Por lo tanto, manos a la obra… ya lo tenia empapado, el clítoris durísimo…. basándome en mi coño supuse que un par de lametones y se me corría . Hundí mi nariz para oler un coño ajeno, me estaba poniendo cachondísima la situación…. primer lametón, recorriendo la raja, probando sus jugos, lamiendo sus labios, tocando su clítoris y por último midiendo su profundidad, la metí la lengua hasta hacerme daño en el frenillo… no me resultó nada desagradable, todo lo contrario, me estaba comiendo un coño muy rico…. mientras se lo comía comencé a tocarme, Carlos me dio un azote y se colocó detrás mío, sin más miramientos me la metió por el coño, de un solo golpe, me embistió tan fuerte que froté mi cara en el coño de Cris…

Mientras Carlos me follaba yo le comía el coño y la metí dos dedos, me dediqué a comerla el clítoris mientras la follaba con los dedos, no tardó más de un minuto en correrse…convulsionándose… nunca había visto a nadie retorcerse tanto al correrse, también es cierto que yo no dejaba de comérselo y de girar mis dedos dentro de su coño, el cual los aprisionaba. Le dejé de comer el coño para que se relajara porque parecía una lagartija, y me centré en Carlos…

Después de correrse Cris mientras le comía el coño, Carlos continuó follándome por el chocho, así que dejé a Cris y me puse a cabalgar a Carlos, de espaldas a Cris pero sin olvidarme de ella, lo hacía lentamente y echándome hacia adelante para permitir que ella viera como entraba y salía la polla de mi coño…. tras unas cuantas clavadas noté que me cogía los cachetes del culo y apretándolos me ayudaba a subir y bajar sobre la tranca de Carlos, entonces comenzó a deslizar los dedos hacia mi ano, rozándolo, me dio a chupar sus dedos mientras yo seguía follándole la tranca a Carlos, entonces me metió un solo dedo por el culo, solo uno, hasta el fondo y lo dobló, presionándome un punto que no todo el mundo encuentra que te hace morirte de placer, ella lo notó, así que con la otra mano comenzó a frotarme el clítoris mientras yo seguía sin parar cabalgando la polla…

No tardé ni un minuto en correrme, increíble, que gustazo….. entonces me bajé del duro palo de Carlos, permitiendo que fuera ella ahora quien se lo follase, me quedé quieta, observándoles y descansando, mi coño enseguida pedía más, así que para no molestarles demásiado busqué otra cosa que no fuera su polla para follarme…. y encontré su pie, me lo coloqué entre las piernas y sujetándolo con una mano comencé a pasar los dedos por mi raja para después ir introduciendo los uno a uno, como buenamente podía, después simplemente me dediqué a follarme el pie, cuando quise darme cuenta ambos habían dejado de follar y me miraban mientras uno pajeaba al otro…. entonces paré, me tumbé boca arriba e invité a Cris a hacer lo propio, ambas nos abrimos y entonces le pedí a Carlos que nos follara con los pies…. dicho y hecho:

Comenzó a pisarnos los coños, a frotar sus dedos, su empeine, su talón, a presionarnos con la planta del pie sobre nuestros maltratados, mojados y excitados coños…. Cris se corrió primero… justo cuando empezaba, Carlos se la metió y se corrió dentro de ella y me dijo: Ahora bébete mi leche. Primero se la chupé a él limpiándole todos su restos, después comencé a comerme el coño, aún palpitante de Cris, no buscaba darla placer, solo buscaba poder recoger toda la leche posible, así que básicamente le metía le lengua hasta las entrañas, intentando formar una cuchara con ella para poder llenarla de la leche de mi cabrón que estaba dentro del coño de una zorra, por lo tanto me pilló un poco por sorpresa notar algo que aprisionaba mi lengua, la muy zorra volvía a correrse con mi lengua dentro, lo cual facilitó bastante la salida de la leche que intentaba beberme… decidí aportarla otra corrida, así que seguí comiéndoselo y follándoselo hasta que se corrió otra vez del tirón…… tenía el coño hinchado y según ella dolorido…..(a todo esto Carlos pasaba su polla por mi coño y mi culo, másturbándome con su capullo pero sin penetrarme, estaba poniéndome a punto)

Al decir eso la dije: Vaya, pues vamos a tener que usar tu culo ya que tu coño ya está fuera de juego.

Ella simplemente se puso a 4 patas ofreciéndonos su culo, culo que dilatamos entre Carlos y yo, escupiéndolo, soplándolo, rozándolo, metiéndole un dedo… incluso Carlos mojaba su rabo en mi coño y lo pasaba por su culo, yo acto seguido se lo chupaba…

Entonces le tomé la polla a Carlos y la llevé hasta el culito de Cris, culo que aunque estaba abierto y era follado habitualmente no parecía tan abierto como el mío, pero la mejor forma de saberlo es comparando, así que dirigí la polla hasta la entrada del culo de Cris y poco a poco Carlos fue metiéndola, ella gemía un poco, la estaba doliendo algo, así que comencé a tocarle el coño para compensar ese pequeño dolor… Carlos fue con cuidado y yo me puse a 4 patas, me dilaté yo solita el culo y le dije: A ella despacio, cuando te emociones te pasas a mi culo…

Fue decir eso y metérmela de un golpe y comenzar a follármelo a toda velocidad, cuando veía que se corría se iba a su culo para ir con mayor tranquilidad… hasta que ella dijo:

Fóllamelo como a ella…

Así que no le quedó muchas opciones, pronto iba a correrse y le dije que me gustaría que lo hiciera en mi culo, así lo hizo, toda la leche dentro, entonces me levanté, ellos estaban sentados en la cama y yo me puse de pie sobre la misma, dándoles la espalda, estaba tapándome el culo para que la leche aún no se escapase, entonces comencé a tocarme el coño y cuando vi que iba a correrme destapé mi culo y comencé a presionar un poco, dejando que saliera leche por mi culo y mi corrida por mi chocho, empapándome las piernas, haciendo que chorreara… en ese momento Cris se corrió mientras ella solita se follaba el coño.

Carlos seguía tocándosela, estaba morcillona y ya era hora de ir pensando en terminar así que decidimos que por el momento había estado bien, quedaban cosas pendientes pero siempre es mejor dejarlo preparado para una segunda parte, y quien sabe? quizás la tengamos.

He de decir que las sábanas quedaron hechas un verdadero asco y por respeto a las asistentas decidí quitarlas y hacer una especie de bolsa permitiendo que las cogieran y transportaran a la lavandería sin necesidad de ver ni tocar nada, para nosotros fue agradable, para ellas supongo que sería un asco.

Y esta es otra gratificante experiencia que he tenido y he podido disfrutar plenamente porque antes de abrir el coño abrí la mente, que es igual o incluso más importante:

” El placer es un estado físico pero también mental, hay que follar con cuerpo y mente”

Por cierto, al irnos Cris se puso su ropa interior y yo la mía, ambas olían a sexo, a coño ajeno, y al despedirme de Carlos acercó su nariz a mi coño, intentado captar el olor que le vendrá a la mente cada vez que piensa en esa noche…

Quedo al aguardo de vuestros votos amados folladores…

Autor: Zorrita Insaciable zorrita.insaciable (arroba) gmail.com

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