AMIGO DE MI PADRE
Publicado por fercho212 en Octubre 2, 2008
L AMIGO DE MI PADRE Me insertó de una estocada toda su polla en mi culo, mientras me sujetaba por los hombros, yo lo que noté fue rotura y calor, mucho calor, pensé que me había desgarrado el culo
Hola a todos. Me llamo Natalia y tras leer algunos de vuestros relatos y estar algo cachonda, al final me he decidido a contaros cómo fue mi primera experiencia sexual completa
Todo sucedió hace seis años, cuando yo tenía 19. Vivía en Madrid y, como no sabía muy bien qué hacer con vida, me salieron unos cursos de azafata en Valencia. Tenían muy buena pinta, el problema era tener que dejar mi ciudad. Así que mi padre se puso en contacto con un antiguo amigo suyo del cual ya me había hablado mucho, ya que eran muy amigos. Mi padre me había contado que Antonio, que así se llama el amigo, era una persona muy educada y tranquila y que, desde que se divorció de su mujer, no había vuelto a estar con más mujeres (eso último nunca me lo creí del todo). Yo le conocía de verle alguna vez cuando era pequeña, que fue a mi casa, pero nada más, casi ni me acordaba.
Total, que allí me presenté y fue a buscarme a la estación. Estaba igual que yo le recordaba, claro que algo mayor, pero bastante bien cuidado. No quiero decir de gimnasio ni nada de eso, pero con bastante buen tipo. Todo el buen tipo que se puede tener a los 47 años. Rápidamente me reconoció: -¡Natalia! Estoy aquí. Madre mía, ya estás hecha una mujer, me acuerdo cuando iba a ver tu padre y eras así de alta hizo un gesto a un metro del suelo.
El resto de la conversación no la escribo porque ya os la imaginareis, hablando de mi padre, de cómo van las cosas a todo el mundo etc., etc., etc. Y así llegamos a su casa, muy normalita. Me la enseña y& sorpresa, solo hay un dormitorio. Yo dije que dormiría en el sofá, pero me dijo que de eso nada, que iban a ser muchos meses y que eso era fatal. Me dijo que no tenía de qué preocuparme, que no pasaría nada, ya que desde que se divorció de su mujer no había tocado a otra y de eso hacían 6 años (!!!!!) y era la hija de su mejor amigo. La verdad es que ya desde que le vi me pareció muy atractivo y eso unido a que ya con 19 años aún no había follado, así con todas las letras (cosillas había hecho, pero descolgadas), pues os podéis imaginar la calentura que yo llevaba siempre, no solo ese día. Así que nos pusimos a hablar del tema del sexo, yo le preguntaba que cómo podía aguantar sin sexo y él lo explicaba. Entonces le pregunté que si se masturbaba y todo colorado me dijo que sí después de insistirle mucho.
-Pero, dije yo, ¿cuando te masturbas no piensas en mujeres? -Sí, claro que pienso en mujeres -¡Joder!, pues eso es una tortura -Bah, no es para tanto
Y así se fue desarrollando la noche hasta que llegó la hora de irse a dormir (por cierto, sí era muy tr verdad. De hecho hacía tiempo que me corría la idea por la cabeza de follar con maduros, ya que pensé que sería más instructivo que con chavales de 19 que están muy verdes todavía. Así que, con mi calentura, fui al baño a asearme y a ponerme la ropa para dormir. Me puse un tanga blanco, no de esos de hilo, algo de tela tenía por detrás, y una camiseta de tirantes blanca muy ceñida y muy pequeña, sin sujetador, así que se me marcan totalmente los pezones.
Cuando entré en la habitación, Antonio estaba en calzoncillos y camiseta de manga corta. Trató de disimular su sorpresa (y su erección) y se metió en la cama. Yo me metí con él como si fuera la cosa más normal del mundo y me tumbé de lado, dándole mi culito. Él hizo lo mismo y yo quedé decepcionada, pero no estaba dispuesta a abandonar. Esperé el momento y, cuando se puso de frente a mí, empecé a echarme hacia atrás disimuladamente. Al poco tenía su polla pegada contra mi culo. Él se dio cuenta, pero se hizo el loco, así que yo, cada vez más caliente, pegué todo mi cuerpo al suyo. Antonio me susurró al oído: Natalia, esto no está bien, tu padre es como un hermano para mi. Mi respuesta fue pasar la mano para atrás y palparle la polla. La tenía ya durísima, 6 años sin follar son muchos y, además, tener una chica de 19 así de cachonda en la cama& Total, que me costó hacerle ceder, pero cuando metí la mano en sus calzoncillos y toqué su polla directamente, pasó una de sus enormes manos y la posó en mi vientre, comenzó a subir poco a poco y la metió por debajo de mi camiseta. Me agarró un pecho y me dijo: tienes las tetas como dos rocas, Natalia. Eso me hizo ponerme húmeda y empecé a notar cómo mi coño reaccionaba. Empezó a estrujar mis tetas con las dos manos, la otra ya la había pasado por debajo de mi cuello y yo frotaba mi culo contra su polla cada vez más tiesa. Entonces se me cortó la respiración cuando noté como una de sus manos bajaba como un rayo hacia mi lubricado coño y empezaba a frotarlo.
Yo jadeaba como una perra en celo y no pude evitar empezar a decirle guarradas como: quiero que me folles, quiero tu polla dentro de mí y cosas así. Me rompió las bragas de un tirón y lo mismo con los tirantes de la camiseta, que se quedó hecha un rollo en mi tripa. Me tenía abrazada y por el tamaño de sus brazos yo me sentía completamente rodeada, me tocaba por todas partes y ya sentía que me corría. Entonces me dijo: no corras, putita, esto no ha hecho más que empezar. Lo que hizo que me corriera al instante. Al notarlo añadió: esta noche vas a ser mi puta. Yo no paraba de jadear. Entonces se levantó de la cama, me agarró la cabeza y la acercó a su polla. Me dijo: quiero ver como me chupas la polla como tú sabes. Entonces miré su instrumento de cerca y ahora sé que es normal para su estatura, pero entonces me pareció descomunal. Lo agarré y empecé a frotarlo, le miraba a los ojos y me relamía. Al verme, me dijo: vaya cara de zorra tienes, seguro que tu padre se habrá hecho mil pajas pensando en ti. Seguro que pagaría por poder ver como me chupas la polla. Al decir eso no aguanté más y me la metí de golpe, o al menos eso intenté, porque no me cabía. Vamos, puta, seguro que te cabe un trozo más, me dijo. La metí un poco más, pero noté como daba en mi campanilla y me dio una arcada.
Me hizo lamerle la polla un buen rato. Yo se la lamía, me la metía en la boca, me metía partía en dos mientras gruñía con cada empujón y ya gritaba de dolor y placer. Entonces me dio la vuelta y me puso de rodillas tumbada en la cama dándole mi culito. Me asusté porque pensé que quería penetrarme analmente y yo era virgen por ese agujero, pero volvió a meterme la polla por el coño. Me incorporó un poquito, lo justo para meter sus manos por debajo y estrujarme fuerte las tetas. Me hacía daño, pero yo le pedía más, que me metiera la polla más profundo y él como un salvaje me la metía con todas sus fuerzas. Poco a poco fue subiendo sus manos hasta ponerlas en mi boca y yo, inocentemente, le chupé los dedos. Me hacia chupárselos como si fueran una polla. Cuando los tuvo bien húmedos empezó a acariciar mi ano. Yo me asusté y le dije que no, que eso no quería, pero me susurró que no me asustase, que no pasaba nada y yo me dejé hacer.
Empezó a frotarme el ano, para luego meterme un dedo, luego dos& mientras me follaba. Yo creía que me moría allí mismo del gusto. Pero mi placer acabaría pronto, cuando me insertó de una estocada toda su polla en mi culo, mientras me sujetaba por los hombros. Yo lo que noté fue rotura y calor, mucho calor. Pensé que me había desgarrado el culo y del dolor me eché a llorar como una niña. Entonces Antonio se echó hacia delante y, sin parar de follarme, me dijo: Vamos, sé una chica buena, sé que te gusta y piensa lo que daría tu padre por metértela por el culo. Al decirme esto yo creía que no podía más, hice de tripas corazón y empecé a masturbarme para poder llevarlo mejor mientras las lágrimas corrían por mis mejillas. Entonces me dijo, quita puta, me retiró la mano y me metió tres dedos de golpe. Yo no pude aguantar más y tuve otro orgasmo. Cuando se dio cuenta, volvió a ponerse de pie y me dijo, ahora me toca a mí. Me di la vuelta y ya sabía lo que tenía que hacer, pero le pedí que me avisara cuando se fuera a correr, ya que nunca lo había hecho y me daba asco que se corriera en mi boca. Me dijo que si y volví a saborear esa polla que me sabía a delicia. La frotaba contra mi cara, pasaba los labios por la punta, la lamía de arriba abajo y la metía en mi boquita de puta, cuando me volvió a agarrar la cabeza y me insertó la polla hasta la garganta, pensé que para follarme la boca otra vez, cuando salí de mi error y noté un torrente de semen que me llenaba la boca y se me escapaba por la comisura de los labios. Al notarlo, intenté sacármela, pero me sujetó fuerte y tuve que tragarlo para no ahogarme. Me dijo: Ahora que has tenido semen en la boca, no te importará chuparme la polla y dejarla bien limpia. La vi ahí, erecta todavía, brillante con un fuerte olor a semen y no pude evitar chuparla como si fuera una puta.
Después nos lavamos y acostamos ya desnudos. Me di cuenta de que me quedaban por delante unos meses muy interesantes y mi iniciación había sido completa, ahora solo quedaba perfeccionar algunas cosillas& espero poder contaros más cosas de mi estancia en Valencia, hasta entonces, podéis poneros en contacto conmigo, para decirme que os ha parecido mi historia. Estaré encantada de hablar con vosotros. ¡Ciao!
Autor: NATALIA n_j_n_ ( arroba ) hotmail.com